Sábado 02 de Junio de 2018 - 02:50 AM

Por un país inclusivo

Comparta este artículo ›

Columnista: Gisela Ruiseco Galvis

Ha sido difícil aceptar la diversidad -de todo tipo- en nuestra Colombia de raíces coloniales. Históricamente, la clase dirigente se ha visto como la que dirige el progreso y, por lo tanto, con el deber y derecho a imponer su visión del mundo (un libro excelente sobre este tema es “El nacionalismo cosmopolita”, de Frédéric Martínez). Tal vez por esta razón parece natural que solamente las élites tradicionales hayan tenido acceso al poder.

Estamos en medio de un proceso electoral, donde un candidato de izquierda (no, no es de extrema izquierda) ha logrado llegar vivo a la posibilidad real de ser presidente.

Este hecho, en sí, solo puede ser positivo. Podría ser el comienzo de un país inclusivo que en algún momento llegue a aceptar la diversidad de opiniones, de intereses y hasta de cosmovisiones.

En países democráticos es normal que la derecha y la izquierda se alternen en el poder. Precisamente, los países con alto nivel de vida son aquellos donde se les ha dado cabida a demandas de la izquierda, como son sólidos derechos laborales (como aquellos que desbarató Uribe en sus mandatos), educación y un sistema de salud asequible a todos, apoyos a los sectores más vulnerables de la sociedad (¡las mujeres!) y un sistema de impuestos que permita al Estado actuar.

Hoy en Austria, por ejemplo, los hijos de un presidente de empresa van al mismo colegio que los del barrendero, sin que nadie haya sentido necesidad de “irse a Miami”.

Puede ser que a los amigos uribistas les cueste mucho aceptar que la izquierda puede ganar unas elecciones. Es lamentable el pánico en el que están inmersos, gracias a la irresponsabilidad de su cabecilla.

Un deseo para estas semanas: que los seguidores de Duque lean y escuchen a Petro, para que juzguen su programa directamente y no a través del filtro de la propaganda. No para que cambien de ideas, sino para que voten por convicción y no por miedo.

 

Publicidad
Autor: Gisela Ruiseco Galvis
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.

Comentarios