Miércoles 11 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Oasis

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Columnista: Gonzalo Gallo

Cuando te sientas abatido y atribulado, apela a lo mejor de ti y medita sobre la historia sufi del visir que se le quejó a Alá.

Le dijo que: ¿Dónde estás? ¿No ves que mi fardo es en extremo pesado y que afronto pruebas muy abrumadoras?

Entonces sintió cómo Dios le hablaba con amor en lo íntimo de su ser y le decía: “¿Has aprendido algo valioso en los tiempos en los que todo ha funcionado a la perfección?”.

Y luego sintió que le susurraban: “Nunca te dejo, pero tampoco puedo evitar que recorras el camino que elegiste.

Tú mismo desde esta dimensión trazaste un programa con pruebas y con obstáculos para evolucionar.

Yo te amo infinitamente para que sigas tu plan, pero no intervengo para impedir que crezcas con las podas, Acaso te suena extraño oír que antes de venir hiciste un programa, pero así es. Todo lo que te llega lo puedes vivir si te apoyas en mí, los que te aman y tus fuerzas internas”.

Todo lo que vives es para tu bien y sólo sufres cuando no aceptas las realidad y peleas con ella, los hechos o las personas.

Hugh Daly es un jugador de béisbol que, entre 1882 y 1887, jugó como segunda base y short stop en algunos equipos de las ligas mayores.

Como lanzador, ganó 74 juegos, incluyendo uno sin hits, y logró un récord, que duró mucho tiempo:

Logró eliminar a 19 bateadores en un juego. No está mal para un hombre con un solo brazo.

Este es un ejemplo entre tantos del poder que tiene el ser humano para superarse cuando se ama, tiene pasión, confía y persevera.

Glenn Cunningham, 1909-1988, sufrió graves quemaduras cuando tenía ocho años de edad y se le dijo que nunca podría volver a caminar.

Fe muy duro para él, pero confiaba, y con disciplina en dos años logró al menos enderezar su pierna derecha.

Cunningham progresó con pasión hasta convertirse en uno de los corredores más grandes de todos los tiempos.

Parece mentira, pero él llegó a ser poseedor, en su época, de cinco récords mundiales de pista.

Los límites están en la mente negativa.

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Autor: Gonzalo Gallo
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