Viernes 15 de Junio de 2012 - 12:01 AM

Justicia con espectáculo

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Columnista: Instituto De Victimología Usta

La idea democrática de los procesos penales es su publicidad, en cuanto acerca a los ciudadanos a su administración de justicia y ofrece garantías de transparencia e imparcialidad de los funcionarios judiciales. Siempre se ha afirmado que la investigación penal es reservada pero que el juicio es público, pudiendo cualquiera acceder al conocimiento de un proceso cuando se desarrolla el juzgamiento, y mucho más ahora en vigencia del sistema penal acusatorio.

Sin embargo, hoy por hoy asistimos asombrados aunque expectantes a ciertos juicios penales que llenan los titulares de prensa y espacios televisivos, contando en algunos casos con transmisión en directo de lo que sucede en las audiencias. La declaración del testigo, el interrogatorio del acusado, las intervenciones de las partes y la decisión del Juez, pueden escucharse en la voz de los protagonistas del proceso.

Nada de esto sería lesivo para el aparato de justicia si no fuera porque ese torrente de noticias deforma muchas veces la realidad procesal. Y nada de eso sería dañino si no fuera porque se ha vuelto costumbre filtrar información valiosa a los medios con el fin de hacer prevalecer la posición de una de las partes. El famoso “caso Colmenares” es una muestra patética de ello, como también el de “Agro Ingreso Seguro”.

La publicidad del proceso penal es un derecho y una garantía, pero no puede abusarse de ella hasta el extremo de convertir el escenario de la audiencia en una exposición de sus actores ante las cámaras de televisión. Puede perjudicarse enormemente la juridicidad penal si el litigio no se hace de cara a la justicia sino a los medios, y si primero se descubren las pruebas ante la prensa y luego ante el operador judicial.

Prudencia y discreción es el mejor consejo. Los ciudadanos tienen derecho a conocer el desarrollo de un proceso de impacto público y saber su decisión final, pero las partes, incluida la Fiscalía, deben transmitir la información sin llegar a comprometer la neutralidad del Juez, sin tanto escándalo, sin tanta cámara, pues ha de entenderse que en todos los eventos procesales lo que se busca es la realización de la justicia  sin que sea sinónimo de justicia la posición ruidosa de los adversarios o los afanes de prestigio pú de defensores a ultranza, quienes antes que nada tienen la misión de respetar y preservar la majestad de la justicia. 

 

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Autor: Instituto De Victimología Usta
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