Sábado 21 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Humidificadores

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Columnista: Jaime Forero Gomez

Cada día es más frecuente y grave la enfermedad respiratoria especialmente en los niños y personas mayores. Mientras no se controle la contaminación en el centro, toda la ciudad seguirá con concentraciones elevadas de contaminantes causales de enfermedad respiratoria, cáncer y enfermedad neurodegenerativa. Controlar la contaminación es una decisión política de consenso donde los intereses mezquinos individuales de algunos funcionarios no predominen sobre la salud de toda la ciudadanía residente en la zona metropolitana. Como siempre el más perjudicado es el niño en crecimiento. Se han cometido cientos de errores en las administraciones pasadas que han llevado a que zonas importantes de la ciudad sean “invivibles ambiental” sin importarle a nadie. Se muestran estadísticas, pero no se ofrecen soluciones tan sencillas como arborizar y peatonalizar. Todos los senadores y representantes elegidos hablaron de “mejorar la salud” pero ninguno expuso un planteamiento serio. Esperamos que, por fin, ofrezcan soluciones pensando en la salud del futuro de cada uno de los bumangueses. Cada día el problema será más grave y costoso. Mientras tanto, los padres de los cientos de niños enfermos crónicos respiratorios, en medio de la angustia que los asiste, buscan solucionar su problema apoyándose en cientos de medicamentos, que calman síntomas pero no curan la enfermedad. Como el problema es ambiental siempre viene la recomendación usualmente no médica, de comprar humidificadores, buscando controlar la contaminación y lograr la mejoría del problema de su hijo. La humedad es la cantidad de gotas de agua suspendidas en el aire y es una variable vital para la salud. La cifra ideal está entre un 40 y 60% teniendo Bucaramanga un promedio mínimo de 80% durante todo el año. Los ácaros no viven en cifras de humedad menores al 50% y los hongos necesitan cifras mayores al 60%. Humidificar significa aumentar la concentración de ácaros y hongos que junto con el material particulado en el suelo, nos produce mayor enfermedad especialmente en las noches cuando ha caído el “sereno”. Además, pretendemos humidificar y encerrarnos toda la noche acompañados de mascotas que empeoran las enfermedades. Señores políticos, solucionar es fácil, de ustedes depende nuestra salud.

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Autor: Jaime Forero Gomez
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