Sábado 06 de Agosto de 2016 - 12:01 AM

Cavilaciones

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Columnista: Jaime Luis Gutierrez

¿Incapacidad o mala intención?

Esta es la pregunta que todos nos hacemos cuando presenciamos la pésima calidad de la atención a los usuarios de las entidades oficiales prestadoras de servicios en salud, especialmente cuando se trata de atender a personas de la tercera edad.

El solo acercarse a estas entidades divulga a grito entero la mala atención a los usuarios que se traduce en unas colas exteriores de casi una cuadra de largas, cosa que no hubiera sucedido si, con base en el número de sus usuarios, se establecieran esas oficinas en lugares con espacios suficientes y no en esas cloacas donde los empujones, la incomodidad, la desconsideración con el usuario, las frecuentes riñas y el matoneo, son el triste espectáculo que todos tienen que presenciar y sufrir.

Hace unos días, en una entidad de servicio de entrega de medicamentos de la carrera 35A con 46 sucedió algo inusual, generado por la funcionaria encargada de la entrega de los medicamentos quien, maliciosamente, se brincó un número, lo que generó el justo reclamo de la persona que tenía el ficho respectivo. La dama, en vez de reconocer su error, además explicable en lo humano, negó que se hubiera saltado el número y además trató bruscamente a la dama que lo portaba. Ante el absurdo comportamiento de la dama todos los demás se unieron a la protesta e inclusive, más adelante se generó una pelea entre los presentes, hecho este que hizo necesaria la presencia de la Policía.

En otra oportunidad un paciente de tercera edad llegó con cuatro minutos de retardo a la cita programada, hecho por demás explicable dado el caos vehicular que sufrimos todos los bumangueses; la dama que lo atendió le negó el servicio alegando la demora. Preguntado si el paciente anterior ya había salido de la cita, se constató que todavía estaba en la consulta médica. Este hecho generó protesta colectiva. Este maltrato no tiene sentido porque, cuando una persona llega a tiempo a la cita, normalmente tiene que esperar más de una hora para recibir el servicio.

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Autor: Jaime Luis Gutierrez
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