Martes 23 de Enero de 2018 - 12:01 AM

¡Descubrí a mi hijo!

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Columnista: Jorge Eliecer Díaz Wilches

Jamás pude imaginar que mi hijode tan solo 12 años estuviera viendopornografía. Quedé impactada yno sabía qué hacer.
Di vueltas y al fin lo enfrente.Le hice ver mi indignación y lo decepcionadaque estaba con él porque no esperabaalgo así de un niño que estudia en un buen colegio y tiene el buen ejemplo de sus padres. Mi esposo parece mentira no le dijo nada. Manifestóque eso era normal en los hombres yque por lo tanto no exagerara las cosas. Mihijo me pidió perdón y me dijo que no lo volveríaa hacer.

Explicó que un compañero les dijoa varios niños que se metieran en esas páginasy lo hizo por curiosidad.
Doctor JorgeEliécer: Dígame si hice lo correcto. ¿Mi esposotiene razón en lo que manifiesta? ¿Qué otrasmedidas debo tomar?
Gracias por escucharme.

RESPUESTA
Estimada señora: Usted hizo lo correcto.
Lospadres de familia nunca deben pasar por altouna situación similar con los hijos ya que alhacerlo permitirían que una situación motivadaen la curiosidad o siendo influenciada porterceras personas se pudiese convertir en obsesión,afectando su normal desarrollo y comportamiento.
Esto amerita sentarse a dialogar con el chicoen un ambiente de cordialidad sin castigos nimucho menos amenazas. Hay que afrontaresta situación con serenidad y comprensiónescuchándolo, dándole la confianza para queles consulte sin ningún temor temas sobreeducación sexual, aclarando sus dudas, evitandoque hacia el futuro puedan hacerlo conextraños quienes podrían influenciar negativamentesu vida.
Por otro lado deben conversarcon los padres del compañerito de su hijo paraque le orienten debidamente mostrándole lasexualidad como algo natural pero que requiereser visto con respeto y pulcritud.

REFLEXIÓN
Cualquier situación penosa, incómoda o molestaque papá o mamá hayan detectado enque involucre a los hijos debe ser asumida conserenidad, sinceridad y prudencia, buscandopor todos los medios propiciar espacios de diálogodonde la escucha sea el canal de aclaracióny resolución de conflictos en la familia.
Evite dramatizar, escandalizar o regañar. Ningún tema sobre sexualidad, drogadicción, alcoholismoo tabaquismo puede ser visto comoalgo prohibido para conversar. Propicien espaciosde confianza con los chicos para evitarque busquen a través de otras personas apreciaciones,opiniones o influencias que puedenser perjudiciales o dañinas en su comportamientofuturo.

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Autor: Jorge Eliecer Díaz Wilches
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