Viernes 08 de Julio de 2011 - 12:01 AM

En mejora de la educación

Comparta este artículo ›

Columnista: Jorge Humberto Galvis

Un duro cuestionamiento que se hace a la educación en Colombia, es el relativo a la desarticulación entre la formación impartida en las etapas básicas y media y la correspondiente al nivel superior. En otras palabras, no existe una conexión lógica entre la primaria, el bachillerato y la universidad. Mientras la educación temprana ha avanzado considerablemente, al punto que ya en la mayoría de los colegios se estimula las inteligencias múltiples de los niños y se evalúa su desarrollo de habilidades y destrezas en camino a la construcción de competencias, el bachillerato todavía sigue en muchos colegios representando una amalgama de asignaturas descoordinadas, en las que se instruye a los estudiantes, sin un hilo conductor. Como resultado de esa secuencia, el egresado, ad portas de la universidad, en muchos casos sale desorientado en cuanto a la ruta profesional que puede seguir y peor aún, sin los conocimientos necesarios para desempeñarse exitosamente en su siguiente etapa de formación.


Los docentes universitarios se quejan por el estado en que llega un gran número de quienes inician carrera. En múltiples ocasiones, se tiene que acudir a los cursos nivelatorios para lograr la comprensión general de un lenguaje común, indispensable para avanzar en el proceso educativo. Sin embargo, en no pocas ocasiones, el problema se agrava, pues los cinco años de permanencia en las aulas, no son garantía suficiente de la esperada idoneidad en los graduados en los distintos programas que conforman la hoy ampliamente diversificada oferta universitaria. Y es que, ni todos los programas reúnen las condiciones académicas requeridas para impartir formación de alta calidad, ni todos los profesores cuentan con los fundamentos ni manejan estrategias adecuadas para orientar en el desarrollo de conocimiento.


Los recientes gobiernos, así como el actual, en el orden nacional, han anunciado planes de transformación de la educación, partiendo de la comprensión universal de la correlación entre formación, ciencia, tecnología y desarrollo, en cadena de productividad y progreso. No obstante, los resultados distan de los objetivos propuestos. Aunque bien es sabido que los cambios, en materia educativa se miden en décadas, es importante identificar avances concretos en el proceso.


Cabe destacar que en colegios públicos de Bogotá, en ejecución de convenios con instituciones de educación superior, se viene últimamente realizando interesantes ejercicios de integración de los planes de estudios de los dos años finales del bachillerato, con las ciencias básicas que dan soporte a la formación profesional. Ese es un modelo que conviene difundirse, para que se conozca y aplique con mayor cobertura.

Publicidad
Autor: Jorge Humberto Galvis
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.