Viernes 22 de Julio de 2011 - 12:01 AM

¿Desorden económico

Comparta este artículo ›

Columnista: Jorge Humberto Galvis

Hasta hace escasas semanas, si a alguien se hubiera ocurrido afirmar que Estados Unidos está a punto de decretar moratoria en pagos de títulos sobre su deuda pública, le habrían tildado de desconocedor del orden económico del mundo, a no ser que se tratase de un novelista de ciencia-ficción. Hoy, esa posibilidad no se ve como algo totalmente improbable. A tal punto se ha llegado, que directivos y asesores del Sistema de la Reserva Federal, al igual que funcionarios de la Secretaría del Tesoro, estudian detenidamente las implicaciones que una medida de tal proporción traería, no solo para el país norteamericano, sino, para el mundo entero. El debate que cursa en el Congreso, suficientemente acalorado per se, dada la trascendencia de lo discutido, se condimenta con la incidencia que el curso que tomen las cosas, inevitablemente tiene en la próxima jornada electoral por la Presidencia de la República, en una nación en la que es costumbre política que el Primer Mandatario busque la reelección, cuyo logro es indicador importante sobre la percepción de su paso a la historia.


La economía norteamericana no reacciona; el desempleo alcanza datos con limitado precedente, y, lo peor de todo, la distribución de la riqueza y el ingreso en el territorio de la Unión, ha llegado a un grado de concentración que amenaza la continuidad de un sistema político-económico, basado en la dimensión y la fortaleza de una amplia clase media que con un gigantesco consumo sostenido, da vida a un engranaje de producción, venta, ingreso, utilidad, ahorro, inversión que ha permitido la acumulación que ha sostenido el crecimiento de la superpotencia.


La combinación de las políticas monetarias y fiscales adelantadas por la Reserva Federal y por el Gobierno de Obama, respectivamente, si bien, contribuyó a una relativa superación de los problemas de finales de la década anterior, no resultó suficiente en el mediano plazo. Por el contrario, el malestar continua, el déficit comercial se torna insostenible, el dólar se debilita y para los ahorradores e inversionistas no resulta atractiva ya la tenencia de títulos crediticios que además de ser emitidos con menor rentabilidad, han perdido solidez en el mercado.


La gran pregunta es qué pasaría si a la crisis de la eurozona se suma un agravamiento en la situación del país del Norte. Habrá que redefinir el orden económico internacional ? China e India asumirán posición de liderazgo en la nueva institucionalidad ? Cuál habrá de ser el rol de países como Colombia, que se levantan como promesas de desarrollo ?

Publicidad
Autor: Jorge Humberto Galvis
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.