Lunes 25 de Junio de 2018 - 12:01 AM

¿Reglamentar o reformar la JEP?

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Columnista: José Manuel Acevedo

La ley de procedimiento de la Justicia Especial de Paz se ha convertido -sin necesidad- en el primer gran pulso político entre el presidente saliente Juan Manuel Santos y el entrante Iván Duque. Y digo que sin necesidad, porque el deseo reformista del primer mandatario electo y la iniciativa reglamentaria de quien va de salida no tendrían por qué ser excluyentes.

Es verdad que la JEP requiere una modificación profunda en algunos aspectos cruciales y que la ley estatutaria merece ajustes, por ejemplo, para precisar el significado de una ‘restricción efectiva de la libertad’, frente a quienes resulten sancionados por este modelo de justicia transicional o para dejar claro que una vez impuesta una condena por parte de la JEP quienes están en el Congreso deben abandonarlo, para cumplir con el castigo asignado. Duque ha dicho que se requiere precisar la duración y el campo de acción del Tribunal Especial de Paz y se ha enfocado en el asunto de la proporcionalidad entre la conducta y la sanción para llamar la atención sobre una reforma estructural a este sistema.

Sin embargo, frenar el trámite actual de reglamentación puede resultar más perjudicial, que simplemente permitir que se concrete mientras aquellas reformas se discuten con serenidad. No tener una ley reglamentaria de la JEP le sigue abriendo a sus magistrados la indeseable posibilidad de que se dicten sus propias normas.

Carecer de esa ley de procedimiento puede crear unos vacíos que llamen la atención de la Corte Penal Internacional y faciliten que se active su jurisdicción; ¡un escenario que nadie quiere!

Pero además, no tener esta última ley retrasaría todavía más el procedimiento de extradición de Jesús Santrich, alentando la sensación de impunidad para quienes incumplen el acuerdo de paz.

Por todo lo anterior creo que el problema entre frenar la ley reglamentaria de la JEP considerando que lo que se necesita es reformarla, se ha convertido en un falso dilema. Lo que debería acontecer es que se permita su aprobación esta semana en sesiones extras, y después del 20 de julio el nuevo gobierno presente una reforma a la JEP, que ya se verá si es de orden legal o constitucional, pero que puede debatirse con la calma y seriedad que se requieren. En definitiva: hacer lo uno no imposibilita lo otro. En este tema es mejor pensar con el derecho que con la política.

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Autor: José Manuel Acevedo
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