Jueves 14 de Junio de 2018 - 12:01 AM

Llegó la hora de elegir

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Columnista: Juliana Martínez

El próximo domingo se elegirá en Colombia un nuevo Presidente. Las encuestas muestran que la fórmula Uribe/Duque tiene una ventaja relativamente cómoda, así que, a menos que estuvieran pensando votar por ellos, quienes no voten o voten en blanco estarán de facto contribuyendo a la reelección de Uribe. No elegir no es posible. Nos guste o no, lo aceptemos o no, nuestras acciones individuales tendrán consecuencias políticas y colectivas concretas.

En este contexto, es importante recordar que las alianzas de la fórmula uribista con las fuerzas más homofóbicas y misóginas del país dejan muy claro que uno de sus principales aglutinantes políticos es el rechazo a la diversidad sexual y de género en particular y a la diferencia (de clase, raza, etnia, etc.) en general. En términos prácticos, votar por Duque es atacar los derechos y la dignidad de las personas lgbt y apoyar la lucha contra las mujeres liderada, entre otros, por Alejandro Ordóñez. Votar en blanco es ser cómplice de esto: es pretender que no se está de acuerdo con esta embestida, pero permitir que suceda por desinterés, indolencia, taimada simpatía o por tener el privilegio de poder anteponer la coherencia ideológica personal por sobre los derechos e incluso la vida de miles de personas en Colombia.

Decir que se respeta a las personas lgbt mientras se apoya a quienes se han dedicado a socavar sus derechos y a legitimar la discriminación en su contra es conveniente autoengaño, cinismo, ingenuidad o privilegio: es más fácil pensar que los derechos de las mujeres y las minorías no son tan importantes cuando no se pertenece a esas categorías identitarias o se tienen los recursos para protegerse de la violencia y la discriminación que otros enfrentarán.

El domingo, actuemos a conciencia, sopesando de manera realista el impacto de nuestras acciones u omisiones. Nos guste o no, no votar por Petro es dar un apoyo tácito pero tangible a Uribe, Vivian Morales y Alejandro Ordoñez, entre otros. Llegó la hora de elegir si nuestra coherencia vale más que los derechos de nuestros compatriotas y que la paz del país.

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Autor: Juliana Martínez
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