Febrero 23, 12:01 am
-¡Cayó el Baloto y no me lo gané!, se lamentaba Amparito mientras revolvía la espuma de su capuchino. -¿En serio?, ¿y cayó aquí?-Le pregunté. No, -dijo-, en Medellín, es el segundo premio más grande que se ha entregado, después del que cayó en Bucaramanga el año pasado! Acuérdate que desde algo más de un año un bumangués se hizo multimillonario.