Lunes 13 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Preludio

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Columnista: Luis Fernando Rueda

A medida que el reloj marcaba los minutos el cielo se cargaba de gris. El viento, como si trajera un mensaje premonitorio arreciaba en intensidad. La plaza, vestida para recibir a la crema y nata de la institucionalidad activa e influyente de esta latitud, como en el mítico versículo bíblico en el que Moisés alza al cielo su vara y Dios envía truenos y granizo, la voz de un senador que, en la lotería de la vida le tocó imponer la majestad de la Presidencia a un nuevo gobernante de esta “republiqueta” que se manda desde un establo, lanzó fuego.

A diestra y siniestra. Los paraguas, suministrados para proteger de la lluvia, sirvieron para esconderse ante semejante arremetida de un político en ciernes, si así se le puede considerar, en contra de todo lo que oliera al gobierno saliente. Lo que se preveía como una transición tranquila precedida de un aparente mensaje esperanzador del nuevo Gobierno, se convirtió en el preludio de un infierno al que algunos sectores quieren regresar.

Homenaje para el “gran colombiano”, apostado entre los suyos, quienes al escuchar apenas su apellido entran en delirio para ensalzarlo como el “Presidente eterno”, alejado de esos muebles viejos con los que poco se junta y mucho menos se mezcla, su altoparlante -el senador Macías- denigró siguiendo al dedillo el libreto preparado desde bien temprano, cuando los periódicos entraron por debajo de las puertas, con un aviso de página completa, pagado seguramente con los recursos girados por los millonarios votos recogidos por su Centro Democrático en las tres elecciones que llevamos este año, para dejar el mensaje claro: ¡Aquí volvimos!

¿No hubo una sola ejecutoria buena en los ocho años de la administración Santos?, ¿no fueron suficientes los 71 trinos que le “clavó” el senador Uribe Vélez el pasado 20 de julio?, ¿acaso no merecemos respeto la otra mitad menos 54 mil votos de colombianos que pensamos que en estas tierras sí es posible trabajar por la reconciliación? Me gustaría quedarme con esta frase del joven mandatario Duque: “Quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir, nunca de destruir”.

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Autor: Luis Fernando Rueda
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