Jueves 19 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Irma Pinilla de García

Comparta este artículo ›

Columnista: Luis Pinilla Pinilla

Con la venia de mis lectores, este artículo en memoria de Irma, la mayor de mis hermanos que acaba de fallecer. La “tía vieja”, como le decía mi María, se fue para el cielo a encontrarse con Dios y con Mario. Cuando se muere un hermano hay un doble dolor: la ausencia del hermano y la conciencia que nuestra generación se comienza a ir. Con su ida no se comienza a ir nuestra familia; la violencia sin sentido de nuestro país comenzó las ausencias con la muerte de nuestro padre, en 1948. Lo imagino saliendo de la mano de mi madre y mis hermanos, a recibirla con los brazos amorosos que recuerdo desde mis ocho años en que me lo arrebataron. Esa madre que nos sacó adelante después de la tragedia, fuerte como nuestras mujeres y nuestra tierra.

Ante el asesinato de nuestro padre, Irma, siendo una niña de doce años se lamentaba cuando recordábamos nuestra vida, de no haber podido ayudarle a nuestro padre, cuando escuchamos sus palabras de dolor y de auxilio a la Virgen del Carmen, que retumban en nuestros oídos. ¡Cuál sería su fortaleza! Siempre recordamos su gran respaldo para la recuperación de mamá y la inteligente guía para nosotros sus hermanos. Aún recuerdo como nos “guiaba” durante los dos años de la recuperación, que vivimos en Zapatoca, de nuestro dolor y en la que fue después nuestra grata y edificante vivencia en Bucaramanga.

En 1957 Irma contrae matrimonio con Mario García Lineros y empiezan entonces a construir la familia de la cual todos nos complacemos hoy. Familia que tiene su propia realización humana. Luz Eugenia, casada con Ignacio Galindo; Mario Germán, con Ana María Herrera; Augusto, con Carolina Suárez; Patricia, con Hernán Darío Monroy.

Tristemente el año 2.000 fallece Mario. Irma supera el dolor y continúa recorriendo la vida como soporte afectivo y vital de su familia. Pese a su incapacidad física, se constituyó en un modelo, amando la vida, dando amor y disfrutando lo que la vida le ofrecía con gratitud y alegría.

Publicidad
Autor: Luis Pinilla Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.