Domingo 13 de Diciembre de 2015 - 12:01 AM

Otro camino

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Columnista: Manolo Azuero

Me voy a trabajar con Rodolfo Hernández a la Alcaldía, en su despacho, como jefe de gabinete y Consejero para la Gobernanza. Fue una posibilidad que surgió hace pocos días y que ya es una decisión tomada.

Quería que las anteriores fueran las primeras líneas, pues mezclar los espacios de la prensa con un rol como el que acepté me parece poco ético. Por eso a partir de hoy dejaré las páginas de Vanguardia, que me permitieron conversar con ustedes por casi siete años. Gracias al periódico y a su director Sebastián Hiller.

También renuncié al proyecto al que estaba dedicado: La Silla Vacía, una apuesta nacional por el periodismo independiente, que cuenta cómo se ejerce el poder en Colombia y que aquí en Santander ya tiene una sucursal, La Silla Santandereana.

Dejo el periodismo y cruzo una frontera, que creo debe estar siempre muy definida, para formar parte del nuevo gobierno de Bucaramanga. Lo hago sin haber participado en la campaña del Alcalde electo y al contrario como su crítico en diversas ocasiones. Sin embargo, agradezco la confianza de Hernández y decido asumir esta responsabilidad porque creo en su discurso, en su determinación por derrotar la corrupción y revolucionar la administración pública en la ciudad, para que esta cumpla sus deberes con transparencia y eficacia.

Las tareas que asumimos por común acuerdo y las particularidades del cargo y su creación, dentro de la actual estructura de la Alcaldía, quedarán consignadas por escrito. Este no es el espacio para hacerle propaganda a eso, pero subrayo que el corazón de la Consejería será la democracia. Reivindicarla más allá de las urnas, para que la ciudadanía de manera permanente y profunda participe de las decisiones de gobierno y controle sus acciones como nunca antes.

Para terminar, sólo me resta darles las gracias a los lectores. A todos, sin excepción. A los que estuvieron de acuerdo y a los que no. Ha sido una experiencia extraordinaria y su deseo de alzar la voz ante el poder, de exigir un gobierno decente, que leí en los foros, en los correos, que me comentaron en la calle y por teléfono, en gran medida me anima a pasar al otro lado.

Seré un vocero combatiente de ese anhelo.

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Autor: Manolo Azuero
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