Miércoles 22 de Agosto de 2012 - 12:01 AM

Catástrofe ambiental en tiempos de crisis económica

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Columnista: Omar Rangel

Estamos ad portas de una catástrofe ambiental sin precedentes y apenas nos importa. A diferencia de la resonancia que las problemáticas ecológicas tenían en los noventa, la agenda verde ha pasado a un segundo plano en tiempos de crisis económica global. El lenguaje dominante propio del modelo neoliberal tiene a todos los individuos del planeta preocupados exclusivamente por hacer lo suyo y a los gobiernos del mundo obsesionados con “retomar la senda del crecimiento”; y sin embargo, el desafío de nuestro tiempo no es superar la crisis financiera, sino frenar la devastación del planeta.

El deshielo en el Ártico alcanzó niveles históricos por cuenta del calentamiento. Científicos del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de Estados Unidos aseguraron que el 13 de agosto la superficie helada del polo ya era menor que hace cinco años, cuando el deshielo alcanzó su última cifra récord. No obstante, la noticia se suma a una larga lista de datos alarmantes sobre la salud del planeta que pasan desapercibidos.  

  Los medios dedican páginas enteras a analizar las consecuencias de la desaceleración económica de la China o de Brasil sin detenerse a pensar lo que va a significar para la humanidad que mil doscientos millones de chinos adquirieran niveles de consumo y desarrollo similares a los de los norteamericanos, o que los brasileños devasten su selva para convertirse en la despensa del mundo.

Quienes ven en el crecimiento del PIB la respuesta a los problemas pasan por alto que nuestro planeta no es una fuente inagotable de recursos y que más temprano que tarde la naturaleza va a pasar factura por nuestro estilo de vida.

La presente crisis debería servir de oportunidad para que el mundo le diera un enfoque distinto a conceptos como el crecimiento y para insertar definitivamente a la sostenibilidad en la agenda económica de los países. Es momento de asumir la responsabilidad de proponer alternativas distintas a la idea tradicional de reducción de la pobreza y desarrollo a costa del agotamiento de los recursos naturales y de la destrucción del medio ambiente. Tenemos que dejar atrás un modelo neoliberal consumista no sólo para superar la crisis financiera, sino para atender la delicada salud del planeta.     

 

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Autor: Omar Rangel
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