Jueves 17 de Julio de 2014 - 12:01 AM

Lecciones empresariales de Pékerman

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Columnista: Oscar Mendoza

El proceso Pékerman trae lecciones aplicables al mundo empresarial. En un país donde los que pasamos los 40 años somos considerados “viejos”, la Federación rompió paradigmas al contratar a un técnico mayor de 60 años respetando la experiencia, gestión y resultados. Lo primero que hizo el técnico fue definir su estrategia con la prensa: prudente distancia y a todos por igual. Nada de prebendas, ni almuerzos, ni whisky, ni filtrar la nómina en exclusiva a los consentidos. Definió un proceso transparente y equitativo en donde todos los medios podían “acceder” a la información. La relación funciona mejor cuando las reglas y las oportunidades son las mismas para todos.

Aplicó un principio universal de las ventas: prometer, hacer y “cacarear”. Nada más efectivo que dejar que los resultados sean los que defiendan la gestión realizada. Se comprometió a trabajar y a cumplir al pie de la letra el plan trazado. Cada miembro del equipo sabía claramente cuál era su rol y qué era lo que tenía que hacer.

A los futbolistas más veteranos los involucró en el proceso con una sola alternativa: o eran líderes positivos o no tendrían juego en el proyecto. Tener gente buena y conflictiva era cosa del pasado. Aplicó perfectamente el dicho catalán de “si el joven supiera y el viejo pudiera”, combinando de manera armónica experiencia con juventud y un hilo conductor que nunca falla: la calidad. Reemplazó el concepto del “mejor” por el de “habilidoso y comprometido”. Muchas veces los equipos funcionan perfectamente y entregan resultados sorprendentes con personas comunes que hacen bien su tarea, donde no se requieren genios ni figuras. Si un líder transmite seguridad recibe confianza de sus seguidores. Si los respeta y es claro en los mensajes hay sólida comunicación. Si enseña, acompaña y se pone la camiseta, genera compromiso en su equipo. Si la gente cree y quiere, la autoestima y el amor propio se disparan. Y como lo vimos en Brasil, con motivación y determinación se puede llegar muy lejos.

(*) Consultor, speaker y escritor

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Autor: Oscar Mendoza
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