Jueves 26 de Febrero de 2015 - 12:01 AM

El reto de buscar colegio

Comparta este artículo ›

Columnista: Oscar Mendoza

Muchos dicen: “Acá sus hijos serán felices, la familia y los valores son lo más importante”. Y la frase sin especificar año de “Icfes muy superior”, está en toda la publicidad. Al analizar las pruebas Saber Pro, cualquier padre queda desconcertado. El desempeño general por encima de la media son inglés, matemáticas y física, donde los más altos están sobre 9 y en general por encima de 8 en calificación. En el resto los promedios están sobre 7, 6 y, en varios, se rajan. Como lo dice un experto en educación: “a muchos colombianos no les importa si sus hijos son burros con tal de que sean bilingües”.

Es común encontrar un proceso de admisión más complejo que la visa británica con documentos a entregar en donde destacan la declaración de renta de papás y abuelos, los certificados de ingresos y todos los soportes que validen que no son pelagatos. Para los papás conscientes de que son los únicos responsables de la educación de sus hijos y que el colegio es un complemento vital, cualquier plantel sirve. Para los padres que le delegan al colegio la responsabilidad de educar a sus hijos, ninguna institución servirá. Cada año se escuchan las mismas denuncias sobre los abusos en donaciones voluntarias a la fundación (bonos), aumento de matrículas, compra de “inútiles” escolares y uniformes a costos exorbitantes.

En la oferta hoy se encuentra de todo, donde el estudiante escoge si entra o no a clase, toca mejor el chelo que comprensión de lectura, colegios donde tienen que hacer tareas hasta las 8 de la noche todos los días o los preparan desde Kinder para las pruebas del estado y los que les embuten 4 idiomas desde los 3 años para que sean exitosos y globales. Si en Colombia existiera una política educativa como en Finlandia, hoy tendríamos menos ignorancia, menos violencia y un mejor país.

Hay muchas formas de aprender inglés, relacionarse con personas “bien” y construir la base de contactos en las diferentes etapas de la vida. Un niño amado, feliz y con sólida base afectiva gracias a papás presentes y comprometidos, es una persona segura. Y las personas seguras se devoran el mundo.

(*) Consultor, speaker y escritor

Publicidad
Autor: Oscar Mendoza
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.