Viernes 24 de Junio de 2016 - 12:01 AM

Retos de la contratación estatal

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Columnista: Oscar Mendoza

El año pasado el gobierno inició la evaluación con polígrafo y lector de retina de funcionarios de alto nivel con responsabilidades en el gasto, la contratación o la fijación de políticas financieras en entidades estatales donde existen riesgos de corrupción. Pensar en que todo lo público en Colombia es sano es inocente, así como creer que todos los contratos oficiales se encuentran contaminados también. Instrumentos como el pasado judicial, la certificación de investigaciones del ministerio público, el portal único de contratación o la divulgación de los planes de compra de las entidades, son paños de agua tibia cuando de mejorar las buenas prácticas en la gestión de proyectos estatales se trata, el mejoramiento en la percepción de la transparencia y la disminución real del saqueo del fisco.

Un experto en contratación estatal quien solicitó reserva, confirma lo que dicen algunos medios de comunicación que denuncian semanalmente los escándalos de corrupción. “Todo el mundo sabe cuáles son las entidades, quiénes son las personas involucradas, cuáles son los métodos utilizados y quiénes son los que están detrás y se lucran del erario”.

Como las golondrinas, un polígrafo no es suficiente. Los discursos de entes de control como Procuraduría o Contraloría son muy diferentes a los resultados reales de su gestión ante la galopante corrupción. Los esfuerzos de hacer transparente la contratación pública han sido estériles cuando se mira el estado actual de la Guajira, y no solo con los refrigerios escolares, los acueductos de la tercera parte de los municipios en Colombia o la malla vial en varios departamentos. Los pliegos de algunas licitaciones salen amañados desde la redacción. A algunas subastas inversas se presenta solo un proponente que al final es compensado por los precios irrisorios de oferta a punta de adiciones presupuestales y prorrogas sin contar cuando los oferentes se han puesto de acuerdo previamente y van rotando el podio. Hay fundaciones recientemente creadas por familiares y amigos de políticos que ya trabajan a todo vapor alistándose para los procesos electorales que se avecinan.

Como sucede con la política antidrogas. Si queremos resultados diferentes tenemos que hacer cosas diferentes.

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Autor: Oscar Mendoza
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