Lunes 06 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Clamor de la pequeña mayoría

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Columnista: Puno Ardila

Repito lo dicho: el Ministerio de Cultura debe ser la voz de la mayoría, no de alguna minoría en particular. Nuestra sociedad no solo, por razones relacionadas con su deuda con la decencia, está entendiendo que en Colombia, además de la “rancia aristocracia” que la alta sociedad cree que es, hay también desplazados e indigentes, ahora llamados “habitantes de calle”, por eufemismos estúpidos; y hay también indígenas y negros (por fin “descubrieron” al presidente negro Juan José Nieto Gil y le pusieron cuadro en la Casa de Nariño), llamados por los eufemismos estúpidos dizque “personas de color”, como si el negro fuera un color; como si no fuéramos los “dizque blancos” los que cambiamos de color con el clima o el estado de ánimo.

Nuestra hipócrita sociedad, discriminatoria hasta los tuétanos, pero insuflada por eso de ser “políticamente correctos”, cree que gana indulgencias por priorizar a negros, gitanos o indígenas para un empleo de cotero. Precisamente, seleccionar y excluir, diferenciar y distinguir, y “dar trato desigual a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, etcétera”, es -precisamente- ‘discriminar’ en el castellano, el mismo idioma que ha sido objeto de la “perspectiva de género”, que por buscar la no discriminación de las mujeres está, precisamente, discriminándolas, y armando un enredo bárbaro con nuestro bello idioma.

Hablo en nombre de la inmensa mayoría, esa que paga impuestos, de estratos 3 y 4 (5 y 6 no pagan, y 1 y 2 son beneficiarios de los que pagamos); esa mayoría excluida de clasificaciones que, bienintencionadas o no, suman puntos por ser, por ejemplo, “minoría étnica” (indígenas, que son minoría por la matazón durante la invasión de América) o “afrodescendiente”. ¿Acaso por nuestra sangre no corre el amor por la tierra que heredamos de los nativos? ¿No llevamos en las venas el sabor de la raza negra? ¿No se supone que los blancos como una yuca descendemos de los españoles, que se mezclaron y tienen sangre mora por montones? Entonces también somos “afrodescendientes”.

Mensæ teguméntum. El 26 de agosto digamos siete veces sí, y acabemos con la corrupción en el Congreso.

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Autor: Puno Ardila
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