Jueves 19 de Julio de 2018 - 12:01 AM

No hay política en transporte público

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Columnista: Ramiro Serrano

Una ciudad que no tiene el transporte público organizado tiende a que la movilidad y el desplazamiento de los ciudadanos sea más costoso y más limitadas las posibilidades de crecimiento. Realicemos un análisis de dicha actividad en la región: 1. Vemos como único programa para la solución del transporte masivo a Metrolínea, empresa que se encuentra con problemas económicos y sin una infraestructura suficiente en vehículos, terminales y rutas para el cumplimiento de su misión. 2. Unos buses que se encuentran en mal estado y fomentan la congestión vehicular al hacer las paradas en cualquier lugar. 3. El trasporte incentivado por la plataforma UBER cada día tiene mayor vigencia, a sabiendas de los particulares que este sistema no tiene ninguna garantía de servicio y que las utilidades que genera el servicio queda en manos de extranjeros.

4. Un mototaxismo que cada día tiene mayor relevancia debido a que va a todos los lugares y en forma rápida, pero a riesgo de un accidente. 5. Unos taxis amarillos, totalmente desunidos pidiendo que sean llamados en las puertas de los edificios, pero ubicándose en zonas prohibidas de la vía frente a centros comerciales. 6. Unos carros blancos que iniciaron como servicio especial y que hoy se pelean las carreras con los amarillos.

7. Los piratas que sin ninguna garantía legal y de seguridad llevan a las personas donde los otros servicios no llegan. 8. En la ciudad no se ha fomentado la utilización de servicios alternativos de transporte, excepto la gestión que se ha hecho con la construcción de las ciclorutas, estrechando más las pocas vías que tiene Bucaramanga. 9. Falta de una política pública por parte de los municipios del área metropolitana de Bucaramanga, para realizar un diseño serio y estructural de este flagelo.

Muchos problemas cuando no se previenen son irreversibles. Es necesario que hagamos un pare en el camino, alejándonos de los intereses económicos particulares y elaboremos una política de transporte publico serio para evitar que quedemos encerrados en nuestras propias casas y sin posibilidad de desarrollo y calidad de vida.

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Autor: Ramiro Serrano
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