Domingo 08 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Futbol y civilización

Comparta este artículo ›

Columnista: Reinaldo Suarez Diaz

El fútbol es más que un juego, es una actividad en sí misma civilizadora y educadora como lo son la lectura, las artes y las letras. Nuestra selección, como las de los demás países, no es un mero equipo de nuestros mejores genios del balón, es un resumen y un símbolo de nuestro país. Por eso todos unidos, olvidando géneros, regionalismos, clases sociales, razas, profesiones, vibramos juntos con ella y la acompañamos, sufrimos o gozamos, en sus triunfos y derrotas.

El certamen de fútbol que estamos es un espectáculo que nos invita a unirnos como país, como seres humanos y habitantes de un mismo planeta, copartícipes de una misma suerte. Es una invitación a compartir, a convivir, a vivir en paz.

Porque todo en el fútbol invita a competir civilizadamente. El reglamento, las tarjetas, el juego limpio, el intercambio de gallardetes, los niños acompañantes, el abrazo entre los entrenadores, el saludo a los árbitros, el silencio de unos y el canto entusiasmado de otros cuando suenan los acordes de los símbolos patrios, la superación del racismo, el sexismo y toda clase de discriminaciones, son una invitación a la conciencia de que a pesar de los conflictos y las diferencias somos todos hermanos en una sola humanidad.

Los excesos y metidas de patas de algunos jugadores, hinchas o barras, son excepciones, resabios culturales, señal de que estamos siempre en un camino, un aprendizaje de humanidad.

Aplicando estas reflexiones a nuestro país se observa cómo en nuestra selección está representado todo un país en sus diversas regiones, razas, e ideologías. Vemos competir a jóvenes de clase media con otros salidos de las barriadas, de grandes ciudades y pequeños pueblos, algunos víctimas de la discriminación y la violencia, que encontraron en el fútbol un camino a su aspiraciones de grandeza y con grandes esfuerzos la lograron.

Me asombra ver esas enormes manchas amarillas de compatriotas en los estadios de lejanos mundos rebosantes alegría, solidaridad y patriotismo. Son una invitación a unirnos como país y una brisa serenante después de un certamen electoral protagonizado por el miedo, el odio y la confrontación.

Publicidad
Autor: Reinaldo Suarez Diaz
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.