Domingo 29 de Julio de 2018 - 12:01 AM

A nuestro nuevo presidente

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Columnista: Reinaldo Suarez Diaz

Ha sido usted elegido por significativas mayorías como primer ciudadano de este maravillloso pero brioso pais.

Aunque pareciera que los colombianos vivamos en permanente emergencia, hay razones para afirmar que usted asume el poder en una encrucijada de especial complejidad, con horizontes llenos de esperanzas pero con poderosas amenazas para nuestro porvenir democrático.

Hartos buenos ciudadanos demócratas piensan y manifiestan ser esta la última oportunidad de afianzar la paz social o caer en manos de desastrosos populismos.

Es este un motivo más para acompañarlo en la instauración de los cambios necesarios para caminar dentro de un ambiente de confianza en el camino de la equidad.

Para ello su primera obsesión debe ser unir la comunidad nacional alrededor de propósitos comunes, olvidando estériles confrontaciones .

Una oposición tan destructiva como la padecida por el mandatario anterior constituiría un suicidio institucional en el cual todos saldríamos perdiendo.

Pero la tarea a realizar para lograr verdaderos cambios tendrá que enfrentar fuerzas e intereses poderosos, agazapados muchos de ellos en las filas de aquellos que dicen apoyarlo.

Tales fuerzas, empecinadas en sacrificar el bienestar general a sus torvos intereses y privilegios, no demorarán en ponerles palos en las ruedas de los cambios necesarios para conducir este país por por el camino de la equidad, la moralidad y la justicia social, único que puede construir la verdadera paz, felicidad y fraternidad.

Tendrá usted que enfrentar la galopante corrupción que cual un cáncer devorador ha infiltrado nuestras instituciones, reformar el ejercicio de la política, el desbarajuste moral y administrativo de la justicia, los grupos subversivos que se han robustecido después del desarme de las Farc, continuar esa lucha tan larga y absurda que hemos tenido que padecer contra el narcotráfico, someter las bracrim, reparar el desbarajuste fiscal sin desalentar a los empresarios honestos que generan trabajo digno etc..

Gobernar democráticamente un país donde las instituciones se convirtieron en sus caballos de Troya, es una tarea gigantesca.

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Autor: Reinaldo Suarez Diaz
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