Domingo 19 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Gracias, Presidente Santos

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Columnista: Reinaldo Suarez Diaz

Gobernar un país como el nuestro es una labor ingrata. Somos un pueblo que aún no ha llegado a la madurez política, es guiado todavía más por las pasiones que por la razón y no ha aprendido a “criticar”, o sea a discernir, a evaluar justamente la labor de sus gobernantes. El actuar de los humanos y más aún el de sus líderes está mezclado de aciertos y de errores, logros y frustraciones, y Santos en su largo gobierno no podía ser una excepción. Desaciertos han sido muchos: dilapidó una bonanza económica que nos condujo al déficit fiscal; para tener gobernabilidad consintió a muchos politiqueros corruptos; dividió al país entre amigos y enemigos de la paz; no pudo copar los territorios que dejó las Farc, ni frenar la deforestación etc…etc… Pero también tuvo muchos aciertos. Incrementó el presupuesto para educación; implementó programas como “ser pilo paga” y de “cero a siempre”, promovió la jornada única y las bibliotecas escolares. Mejoró las relaciones internacionales. La inversión en obras públicas es relevante: carreteras, aeropuertos…; fomentó la vivienda para las clases populares; incrementó el turismo y la producción agrícola, devolvió tierras a las víctimas, etc….

Y tuvo ud. dos méritos que quedarán indelebles en la historia de nuestro país y que no le han sido suficientemente reconocidos por la ciudanía.

El primero fue el haber gobernado democráticamente: nadie ha sido perseguido por sus ideas; la libre expresión ha sido sagradamente respetada. Deja una democracia rejuvenecida donde la oposición tiene garantías. Las últimas elecciones con altísima participación y sin violencia lo demuestran.

Pero el mayor logro de todos fue la paz con las FARC, con muchas transacciones, pero sin sacrificar nuestra institucionalidad como lo han demostrado los hechos. Lograr silenciar 7.000 fusiles, que el secuestro y las víctimas en combates sean la excepción no la regla es algo formidable; el saneamiento de minas antipersonales etc.., son logros que la ciudadanía irá apreciando exponencialmente a medida que amainen las pasiones.

Pero la verdadera paz, fundada en la justicia y la fraternidad, está lejos; no nos desanimemos en su construcción.

Presidente Santos: puede irse con la frente en alto.

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Autor: Reinaldo Suarez Diaz
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