Domingo 12 de Octubre de 2014 - 12:01 AM

‘Papi Quiero Piña’ (receta para Metrolínea)

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Columnista: Rodolfo Hernández

Antes de empezar con la receta para solucionar el guiso de Metrolínea, es importante hablar de los ingredientes que convirtieron a nuestro sistema de transporte en una amarga salsa indigesta preparada a base de mermelada pasada de fecha. Hace 4 meses, un bus que cubría la ruta Cristal Alto fue apedreado por el inconformismo de la comunidad que se quejaba de la falta de puntos de recarga, la eliminación de una ruta y las molestias que sufren los obligados a trasbordar.

El hecho, que causó la indignación ciudadana, no hizo sino poner en evidencia la falta de planeación estructural de la obra, que unida a la corrupción de la politiquería local, ha llevado a Metrolínea a la ruina.

El caso del Portal “Papi quiero piña” es emblemático: ubicado donde confluyen comercio, vivienda, colegios, universidades y desde donde se parte hacia la zona franca, es el sitio perfecto, pero por irregularidades en el diseño arquitectónico fue suspendida. Pero lo que sí no fue suspendido, ¡sorpréndanse! fue el pago al constructor del 11.75%, es decir, $200 por pasajero que suma aproximadamente $300 millones mensuales sin estar en servicio el portal.

Receta: Este guiso tiene solución. Sólo hay que tener un poco de sentido común, un poco de lógica, de ética, de estética:

1. Cero politiquería y como consecuencia cero corrupción.

2. Eliminar todas la cargas que ningún sistema tiene, como el 11.75% del portal “Papi quiero piña” con un ahorro de $200 por pasajero.

3. Reducir los gastos de Metrolínea como ente gestor en un 50% generando un ahorro de $55.25 por pasajero.

4. Eliminar el giro de $5 por pasajero al Área Metropolitana de Bucaramanga.

5. Renegociar el injusto contrato de Tisa dejándolo en el 6.75%, con un ahorro de $115.

Como ve, una receta sencilla, casera y fácil de llevar a cabo para ahorrar $375.25 por pasajero atendido.

Si se quiere, se puede: es poner la verdad de Metrolínea sobre la mesa. Y que los entes de control nos muestren a los responsables.

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Autor: Rodolfo Hernández
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