Lunes 03 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Los venezolanos

Comparta este artículo ›

Columnista: Rudolf Hommes

Son víctimas inocentes de una calamidad política provocada en su país por una combinación de malas ideas, corrupción, represión e ineptitud. Durante varias décadas emigraron los colombianos a Venezuela buscando en ese país oportunidades que no les brindaba Colombia.

Posiblemente cinco millones de colombianos o más se establecieron allá. Ahora ha cambiado radicalmente la situación y los venezolanos ingresan a Colombia buscando refugio u oportunidades que no encuentran en su país. Se estima que hoy están en Colombia alrededor de un millón de venezolanos, más o menos el mismo número de inmigrantes que han ingresado a Alemania. En contraste con ese país, esta inmigración no ha generado un rechazo político. A pesar de que no estábamos preparados para ella, la aceptamos.

Y así debe ser. Tenemos con ellos una enorme deuda moral, y son víctimas inocentes de una calamidad política provocada en su país por una combinación de malas ideas, corrupción, represión e ineptitud.

Por otra parte, millones de colombianos acaban de pasar por la penosa situación de haber tenido que abandonar sus hogares en el campo o de ser desplazados a la fuerza de municipios rurales y se refugiaron en las ciudades, donde tuvieron que buscar sus propias soluciones porque nunca hubo un programa masivo de atención a los desplazados, ni campamentos o auxilios para ellos.

Posiblemente los inmigrantes venezolanos tengan que hacer lo mismo que ellos y al parecer lo están haciendo con algún grado de éxito porque en los barrios populares y en los vecindarios de estratos bajos hay mayor solidaridad y menos aprehensión con los extraños.

Lo que está haciendo el estado es brindarles servicios de salud y acceso a los colegios públicos para sus hijos. No es mucho más lo que hace por ellos, distinto a permitirles trabajar y permanecer en el país.

Lo importante es que prevalezca el trato amable con los inmigrantes, una cierta solidaridad, un sentido de gratitud por lo que hicieron por los inmigrantes colombianos en el pasado.

Publicidad
Autor: Rudolf Hommes
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.

Comentarios