Domingo 08 de Julio de 2018 - 12:01 AM

El asunto inglés

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Columnista: Sergio Rangel

Esperaba en la estación del ferrocarril de Sabana de Torres la llegada de un inglés. Se me comisionó la investigación de la muerte de un hombre en un hotel del lugar y él sabía quién era el autor del crimen. Nadie más bajó de los vagones y por su figura supuse era aquel. No muy alto. De su quijada brotaba un rala barbita rubia a lo Lenín, y tenía ojos intensamente azules. En el lóbulo izquierdo de la oreja pendía un aro color plata que me hizo pensar era homosexual. En la época los hombres no usaban aretes como ahora. Luego supe que se ganó el aro de plata en la oreja por doblar el Cabo de Hornos, en infinitas ocasiones como marinero de la Armada Inglesa. Nos estrechamos la mano. Tal vez ya tenía mi descripción y el encuentro fue como si estuviese dirigido por una misteriosa brújula. Sorpresivamente sin mirarme, como en el ajedrez en donde no hay diálogo, movió una ficha. El tren reiniciaba la marcha y el inglés sin mayor prisa saltó al estribo del vagón y desde lejos batió la mano en señal de despedida. Fueron inútiles todos los esfuerzos posteriores por capturarlo. Parecía estar protegido por una oscura fraternidad de hombres encargados de cerrar puertas secretas. Siempre ha sido para mí un recuerdo presente, quedan testimonios inútiles de otros. .

Bobby Charlton (1966) puntero de la selección inglesa pisaba con el balón fuera de la línea de cal. Pateó y el balón se anidó en el arco… ¡No es válido el gol! Clase de Pruebas, con Rocha Albira… Quod non est in actis non est in mundo. Lo que está fuera del proceso está fuera de este mundo.

El partido de Colombia con la selección inglesa parece no tener fin.

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Autor: Sergio Rangel
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