Sábado 14 de Abril de 2018 - 12:01 AM

Dolor, indignación y un llamado al respeto

Comparta este artículo ›

Dolor, un dolor profundo es el que nos embarga al saber que el periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45 años, y el conductor Efraín Segarra, de 60 años, fueron asesinados por el Frente Oliver Sinisterra, al mando de alias ‘Guacho’, tras tres semanas de secuestro. Este frente es considerado una disidencia de la guerrilla de las Farc.

Los reporteros del diario El Comercio de Ecuador fueron enviados desde Quito a la zona de frontera con Colombia, para precisamente realizar un reportaje sobre la inseguridad en los límites con Colombia.

El secuestro y la muerte de estos periodistas llena de luto a la prensa y genera indignación por la manera como fue manejado su plagio tanto por parte del Gobierno de Colombia como el de Ecuador.

No tiene presentación que, por parte del Gobierno nacional, el tema se haya tratado como un asunto de incumbencia solo de Ecuador, cuando precisamente es la violencia generada en la frontera por las disidencias de las Farc y el narcotráfico que impera en la zona lo que ha generado el conflicto que estos periodistas pretendían retratar. Solo ayer, cuando se confirmó la muerte del equipo de El Comercio, el Gobierno colombiano envió al Ministro de Defensa, al Comandante de las Fuerzas Armadas y al Director de la Policía, para “emprender acciones para garantizar la seguridad de la frontera binacional”. Esta coordinación fue la que desde un principio pidieron las organizaciones de protección a la libertad de prensa y solo obtuvieron la indiferencia de ambos gobiernos en trabajar mancomunadamente para preservar la vida de este equipo periodístico. Pero no hubo respuesta. Y luego vino la muerte.

Desde que se recibieron las primeras fotografías de los colegas asesinados y su conductor, RCN tomó la decisión de no publicar las imágenes, por respeto a las víctimas y a sus familiares. En las páginas de este diario nos unimos a esta decisión, y a pesar de que estas dolorosas imágenes llegaron a todos los medios a través de las redes sociales, nos abstendremos de publicarlas.

Rechazamos también que la muerte de estos colegas se utilice con fines electorales y que su memoria sea explotada con el fin de generar indignación con el actual momento que vive el país.

Nos unimos en un abrazo solidario a los familiares de estos colegas asesinados, a todos los periodistas de El Comercio de Ecuador y a toda la prensa que siente este dolor como propio.

Publicidad
Publicada por: REDACCIÓN EDITORIAL
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.