Domingo 12 de Marzo de 2017 - 12:01 AM

Ante el nuevo auge del narcotráfico

Comparta este artículo ›

Las cifras son contundentes, razón por la cual hay que decir la verdad de manera clara y directa. El narcotráfico en Colombia vive un nuevo auge y buena parte de la culpa la tiene la política apática que ha manejado el actual gobierno frente al tema.

Es así como la realidad actual demuestra según cifras del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que desde el año 2013 el área sembrada con hoja de coca prácticamente se duplicó y hoy en día en este país hay sembradas 200 mil hectáreas de ese cultivo que más tarde se transformará en cocaína.

De hecho, el Departamento de Justicia de EU también confirma la tendencia en su más reciente informe según el cual tan solo en 2015 se incrementó en un 60% la producción del alcaloide en Colombia hasta las 465 toneladas, una cantidad aterradora.

Las consecuencias de esta tendencia son funestas por donde se miren y no hay que ser experto en la materia para saber que de proseguir por ese camino, la situación actual tendrá efectos catastróficos tanto en el plano interno como en el externo.

Es que aún no han pasado tantos años como para que al país se le haya olvidado, a pesar de su mala memoria, las consecuencias del aumento del poderío de los narcotraficantes. Desde su incursión en la política y su capacidad ilimitada para corromper todo lo que tocan, pasando por ser la manera como se financian las de por sí tenebrosas bandas criminales, hasta la misma deformación de los valores de la sociedad entera, que luego de ver tan diabólico ejemplo desprecia el valor del trabajo arduo a cambio del enriquecimiento rápido, este país no puede caer nuevamente en el craso error de narcotizarse.

Ahora, en el ámbito internacional, este nuevo auge comienza a nutrir nuevamente la pésima fama en el exterior tanto del país como de sus connacionales que en los últimos lustros algo se había logrado recuperar, además de influir en la destrucción de miles de vidas de personas que lamentablemente han caído adictas a al facilitarles la consecución de la droga.

La decisión de terminar la fumigación aérea, la disminución en la erradicación manual, pero sobre todo las secuelas luego de firmado el punto 4 de los acuerdos con las Farc, que impulsó a miles de campesinos a sembrar coca con el fin de ser más tarde indeminizados, son las causas preponderantes en el rumbo que han tomado las circunstancias.

Las alarmas ya están prendidas y las consecuencias de proseguir por este camino las conoce el país traducidas en violencia, sufrimiento y discriminación mundial. Es ahora obligación inmediata del Gobierno tomar cartas en el asunto o de lo contrario todos los esfuerzos que ha llevado a feliz término para pacificar la nación no solo no contarán para nada, sino que podrían ser incluso repudiados por enviar al país de vuelta a un destino nefasto cuyas características ya se conocen.

Publicidad
Publicada por: REDACCIÓN EDITORIAL
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.