Miércoles 15 de Marzo de 2017 - 12:01 AM

Otra vez las lluvias

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En Colombia hay noticias que parecen ir y volver de manera idéntica año tras año. Y una de ellas son las tragedias por las lluvias.

Superadas las fuertes sequías, se anun-cian las lluvias, que casi siempre parecen volver con más fuerza. Y es ahí cuando se hace un llamado a las autoridades para que se realicen “las obras necesarias” para evitar la tragedia. Pero nada se hace, y la tragedia vuelve.

Las lluvias del último fin de semana anuncian el inicio de la temporada, y con solo unos días pasados por agua en el país ya empiezan a verse los estragos: en el Valle, 24 familias afectadas; en Antioquia se desbordó el río Murindó y afectó a 150 más; en Cesar fueron 30 las familias evacuadas y en Risaralda 150. En Santander los aguaceros del fin de semana dejaron municipios con riesgos de deslizamientos y crecientes súbitas de ríos.

En el área metropolitana fueron árboles caídos, inundaciones de algunas calles y hasta un taxi atrapado en la vía Buca-ramanga-Girón. Especialmente llamati-va fue la inundación del recién inaugu-rado Puente de Conucos, pues no se en-tiende que una obra que se acaba de construir presente estos inconvenientes.

Si bien afortunadamente aún no hay hechos qué lamentar, los pronósticos de los próximos días hacen prever que podríamos enfrentarnos a días muy lluviosos y de nuevo se dirá que no se hicieron las obras, que no hay cómo mitigar las lluvias.

Cada vez que se inunda una calle, que se desborda un río y se lleva las viviendas levantadas en su ribera, que cae una casa que no resistió una noche de lluvias intensas, lo que queda en evidencia es la corrupción que carcome muchas de las entidades públicas y la incapacidad de muchas entidades para operar.

Recursos para prepararse para las tem-poradas de lluvia se han dispuesto mu-chas veces, así como lineamientos para evitar las construcciones en zonas de riesgo. Pero los recursos se pierden en las manos de los corruptos y ante los ojos de todos muchas viviendas se siguen levantando en zonas de riesgo ante la incapacidad de las autoridades de entregarles a estas familias un lugar seguro para vivir. Esto solo ocurre cuando llega la tragedia y son reubicados bajo la promesa de que jamás permitirán que una tragedia igual pase de nuevo. Pero vuelve y pasa.

Esperemos que esta nueva temporada de lluvias no sea la repetición de la misma historia.

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Publicada por: REDACCIÓN EDITORIAL
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