Domingo 08 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Un ataque certero

Comparta este artículo ›

Eso precisamente es lo que está clamando el país a gritos: un ataque certero contra la corrupción que nos tiene asolados a todos los colombianos.

Casi todos los días nos despertamos perplejos con un nuevo escándalo que involucra multimillonarias sumas de dinero comprometidas, en donde observamos la participación de funcionarios, de dirigentes políticos y de muchos representantes también del sector privado.

Nos lamentamos impotentes al saber que la historia se repite a cada instante y que la Justicia no está en capacidad de operar de manera efectiva para esclarecer los casos y para colocar en su sitio a los responsables.

Estamos a pocas semanas de iniciar un nuevo gobierno y la aspiración máxima de los colombianos es la de que sea posible afrontar y enfrentar esa lucha tenaz, tantas veces aplazada y que tiene desangradas nuestras arcas públicas, aplazados los proyectos y embolatadas las soluciones a muchas de las grandes necesidades de los colombianos.

Unas ideas podemos sugerir para esa empresa irrenunciable y tantas veces esperada: en primer lugar una amplia reforma al sistema de las contralorías departamentales y municipales, pues está comprobado que la mayoría atienden intereses políticos y se convierten en cómplices, cuando no en actores protagónicos de los grandes desfalcos. Cuando no existen controladores independientes, técnicamente calificados y de probada honestidad, nada se puede esperar a otra cosa distinta que la situación siga igual o peor.

En segundo lugar, La contratación pública tiene que sufrir grandes transformaciones: no es posible que esa asignación a dedo de los contratos continúe; que las grandes licitaciones se adjudiquen sin los suficientes criterios técnicos y que esa oportunidad de contratación se convierta también en una ocasión para llenar los bolsillos de los avivatos y criminales corruptos. A su vez hay que fortalecer la publicidad en la información y la veeduría ciudadana y de organismos técnicos desde la iniciación de los procesos.

En tercer lugar, al país se le debe, desde hace mucho tiempo, una gran reforma en las Corporaciones Autónomas Regionales, entidades llenas de dinero y la mayoría convertidas en botines políticos en donde se contemplan a diario situaciones verdaderamente horrorosas.

Y por ahí se pueden seguir identificando sectores como en salud, en educación, en el manejo de subsidios, y un largo etcétera.

Si el país no es capaz de diseñar un riguroso estatuto anticorrupción, y a su vez un esquema de transformación de sus principales entidades, nada será posible esperar.

Ojalá el nuevo gobierno le exija a sus ministros y jefes del sector central programas concretos y certeros en este campo, como tarea inicial para el ejercicio de sus funciones.

Publicidad
Publicada por: REDACCIÓN EDITORIAL
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.