Jueves 12 de Abril de 2018 - 11:07 AM

Versiones encontradas por enfermedades de vecinos a la emergencia en Pozo de Ecopetrol en Santander

La comunidad de las veredas cercanas al pozo 158 de Ecopetrol, que emanó crudo durante un mes, denuncian que esta emergencia ambiental tiene enfermos a sus habitantes. Ecopetrol aseguró que las enfermedades no tienen relación con el afloramiento.

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Archivo/VANGUARDIALIBERAL
Denuncian incremento de enfermedades gástricas y de la piel tras emanación de crudo Barrancabermeja.
(Foto: Archivo/VANGUARDIALIBERAL)

El caso que más preocupa es el de dos niños, de 1 y 4 años,quecompletan 20 días registrando síntomas de diarrea, vómito y fiebre. Se trata de los hijos de Amelia Pinzón, quienes han bajado de peso, están deshidratados y no registran mejoría. Así lo aseguró la mujer, quien el pasado 6 de abril decidió llevarlos al puesto de salud que Ecopetrol abrió en el corregimiento de La Fortuna, Barrancabermeja, Santander.

"Me demoré en llevarlos (al puesto de salud) porque vivo lejos y la plata no me alcanza. Pero perdí la ida. Me dijeron que era una virosis y a los dos le enviaron suero y acetaminofén. Eso no los curó. Como los vi más graves, el 7 de abril los llevé a la clínica San Nicolás en Barrancabermeja, pero tampoco se han mejorado…", aseguró a Vanguardia.com Pinzón.

La madre, habitante de la vereda La Cascajera del corregimiento La Fortuna a hora y media de Barrancabermeja, explicó que ese sábado ingresó por urgencias a la clínica pasadas las 8 de la noche con sus hijos y los médicos los revisaron.

"Les dije que podía ser culpa de la emanación de crudo en la Lizama, pero no hicieron sino darme otra vez acetaminofén y suero…", recalcó Pinzón.

Según Amelia Pinzón, sus dos hijos no son los únicos afectados por el afloramiento de crudo en el pozo 158 de Ecopetrol en el sector de la Lizama. La mujer explicó que es "apenas lógico" que toda la población de las veredas cercanas a la Quebrada Caño Muerto, sitio a donde llegó el hidrocarburo por la emergencia ambiental resultara con afectaciones en su salud.

"Acá no tenemos acueducto y la quebrada nos queda muy cerca... Ese desastre nos impactó y el aire todavía se siente pesado, como si los gases siguieran. La mayoría de los niños tienen problemas en la piel, como alergias, hay personas con problemas respiratorias y otras con problemas gastrointestinales", denunció Pinzón.

Estas denuncias también las hace Lina Marcela Gutiérrez, una abogada que está visitando los sitios afectados por el afloramiento de crudo desde hace tres semanas. Según Gutiérrez, en sus jornadas de asesoramiento a los campesinos afectados registra el bajo estado de salud de los 'vecinos' del pozo 158.

"Incluso yo me enfermé. Comí un pescado en la zona y me dio vómito, dolor de cabeza y fiebre. El aire de todo el sector se siente denso y la piel de los habitantes de veredas como La Cascajera se ve con alergias. Los problema ocasionados por el afloramiento son más graves de lo que se sabe", denunció la abogada.

Gutiérrez también le contó a Vanguardia.com que ha conocido más de un caso en el que los pacientes van hasta el puesto de Salud de Ecopetrol en La Fortuna y solo reciben acetaminofén.

"Incluso, por la gravedad de sus problemas gastrointestinales un habitante de La Cascajera tuvo que ir a Bucaramanga para que lo atendieran de urgencias…”, aseguró Gutiérrez.

Deisy Treviño, una líder de los habitantes aledaños al pozo 158, también denunció la falta de claridad sobre quién debe responder por los enfermos.

"El presidente de Ecopetrol (Felipe Bayón) dijo en televisión nacional que los afectados estaban siendo atendidos en la policlínica, propiedad de la petrolera, pero eso no es cierto. Del pozo siguen saliendo gases y la afectación continúa. No hay claridad sobre lo que está pasando tanto en el pozo como con los habitantes del Corregimiento La Fortuna que se han visto damnificados", dijo Treviño.

¿Qué dice Ecopetrol?

Voceros de la empresa petrolera le aseguraron a Vanguardia.com que su esquema de salud está creado para poder atender tanto a trabajadores, contratistas y habitantes de los sectores cercanos al campo.

"El esquema de salud está dividido en cuatro sectores, a lo largo de los puntos de control. Muy cerca a la cascajera hay un servicio de ambulancia, la persona se acerca y es atendido por un enfermero. El enfermero decide si envía al paciente al médico, la ambulancia lo traslada. Si el médico considera que necesita una atención mayor, es trasladado a la policlínica en Barrancabermeja", informó la compañía.

Según datos de Ecopetrol, hasta el momento 192 pacientes han recibido atención por parte de doctoresy 30 pacientes fueron recibidos por enfermeras.

Al respecto, Evaristo Vega jefe del departamento de salud del Magdalena Medio de Ecopetrol, explicó que si los vecinos al campo se sienten enfermos deben acercarse a los puntos dispuestos para atenderlos.

"Si los niños siguen enfermos, deben volver. Hemos dispuesto de atención pre hospitalaria y de brigadas de salud para revisar esos casos.

Sobre el caso de los dos hermanos de 1 y 4 años, el médico jefe de la Policlínica de Ecopetrol expresó que desde el punto de vista médico se tienen distintos elementos de juicio para llegar a tomar una conclusión que lleve a atención más enfocada o a medicamentos.

"En este caso, tiene mucho que ver con los elementos que reúna el médico en la revisión. Las diarreas, por ejemplo, son muy comunes en los niños, al igual que enfermedades respiratorias y de la piel. Se sigue todo un protocolo diseñado por el mismo Instituto Nacional de Salud. Es importante que si los niños continúan enfermos, vuelvan a ir a un médico", explicó Vega.

Vanguardia.com se comunicó con el gerente general de la clínica San Nicolás en Barrancabermeja, pero prefirió no pronunciarse sobre el diagnóstico que recibieron los dos menores.

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
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