Jueves 14 de Agosto de 2014 - 07:39 PM

Los retos de un bumangués que diseña carros, aviones y juguetes en Europa

Partió de Bucaramanga hace más de una década, desilusionado porque no conseguía empleo. Pero como dice el viejo adagio popular “nadie es profeta en su tierra” y Carlos Andrés ha logrado ganar experiencia y reputación en empresas como Aribus, IMC Toys y actualmente en la Rolls Royce. Esta es su historia.

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Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL
Carlos Andrés reside en Madrid, España, desde que asumió su labor como diseñador en Rolls Royce.
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
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Los retos de un bumangués que diseña carros, aviones y juguetes en Europa
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Los retos de un bumangués que diseña carros, aviones y juguetes en Europa
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Como todo profesional recién egresado de la universidad, el bumangués Carlos Andrés Escalante Higuera centró sus esperanzas en el mercado nacional del diseño industrial, para cultivar sus primeros ‘pinitos’.

Sin embargo, no le fue nada bien. Ni las hojas de vida que pasó,  ni las recomendaciones ni el nombre de la universidad de la que se graduó -Pontificia Javeriana de Cali– le abrieron las puertas del mundo laboral a este joven, que por aquellos días tenía 23 años.

Su primera opción fue salir de Colombia. Quiso trasladarse a Estados Unidos, pero le negaron la visa. Entonces, miró la isla de Malta, con el sueño de llegar a Italia, uno de los centros del diseño del mundo, y comenzar a ejercer su profesión.

La llegada a Europa no fue traumática, pues viajó en compañía de otros colombianos, pero según cuenta Carlos Andrés, no fue fácil encontrar empleo. Asegura que no podían trabajar y estudiar al mismo tiempo, así que prefirió mejorar su inglés y dedicarse a viajar, comer y disfrutar de las delicias del mar Mediterráneo.

El llamado de varios amigos lo llevó a Barcelona, España, una ciudad multicultural, que de inmediato lo cautivó y que le permitió trabajar.

“Repartía publicidad en las calles, la dejaba en los carros y pegaba afiches. Esto me permitía pagar el alquiler y comer. Allí me di cuenta que estudiar era económico y apliqué a la universidad”, comenta.

Entró a estudiar diseño de vehículos de transporte (carros, buses, aviones y trenes) en la Universidad  Pompeu Fabra. Su primer reto fue lograr el nivel que tenían sus compañeros de Noruega, Suiza, Bélgica, España y Venezuela en el área de dibujo. Pese a que tenía talento para esto, Carlos asegura que estaba preparado en lo teórico y en otras áreas del diseño industrial, así que tuvo que perfeccionar sus trazos.

En 2002 recibió su título como especialista. Distinto a la experiencia vivida en Colombia, Carlos Andrés encontró trabajo desde la práctica adelantada con la universidad, ya que la Pompeu Fabra cuenta con una bolsa de empleo a la que reconocidas empresas de Europa acuden en busca de profesionales. Entró a Seat, donde inició diseñando piezas para vehículos utilizadas en pruebas de choque dentro del proceso de calidad.

“Eran piezas que en realidad no se iban a utilizar nunca en un carro, pero con las que se medía la velocidad y el impacto de las piezas contra un muro, por ejemplo”, asegura el bumangués.

Airbus, IMC Toys y Fiat  

Gracias a su trabajo en Seat, Carlos Andrés encontró espacio como becario en un proyecto del Airbus 380, hoy uno de los aviones más grandes del mundo. Según recuerda el santandereano, eran un grupo de diseñadores distinto al de la empresa, pues querían otras propuestas. El trabajo consistía en diseñar camarotes de la sala VIP de este avión, camas matrimoniales y otros espacios como los jacuzzis.

“Al final quedó el camarote que nosotros hicimos, el resto no. Cuando uno hace este tipo de trabajos, del 100% del diseño casi siempre queda máximo el 30%. Fue entendible, éramos becarios”, expresa el diseñador.

Pero, como dice la canción, el día de la suerte de este bumangués, egresado del Colegio San Pedro Claver, llegó cuando quiso alcanzar el sueño de diseñar juguetes para Fisher Price. Consiguió empleo en la reconocida firma de juguetes catalana, IMC Toys, dedicada al diseño de toda clase de juguetes basados en personajes de dibujos animados para niños como Toy Story, Harry Poter, Barbie y Mickey Mouse, entre otros.

 “Allí estuve cinco años. Uno de los tantos proyectos que adelanté fue una nave para el robot Buzz Lightyear y carros a control remoto. Para mí era un sueño cumplido, que me permitió desarrollar habilidades y darme a conocer en otras empresas de España”, recuerda.

El diseño de piezas plásticas para juguetes hizo que Fiat se fijara en el santandereano, quien pese a la pasión que le despertaba esa área del diseño, no podía dejar de lado la crisis que arrancaba en aquellos años en el país ibérico, por la escasez de trabajo.

“He tenido que cambiar en varias oportunidades de sector de trabajo por la falta de empleo en Europa. Lo positivo es que uno se da a conocer y hace hoja de vida. Con Fiat estuve trabajando seis meses en Brasil y luego regresé a España”, asegura Carlos Andrés.

Entre el FGC y la Rolls Royce

Sus labores de diseño en el Ferrocarril de la Generalitat de Cataluña, FGC, hecho por una empresa llamada Alstom (industria francesa dedicada a la generación de electricidad y la fabricación de trenes y barcos) y para la Rolls Royce (empresa británica dedicada a la elaboración de vehículos y aviones) le dieron un giro a la carrera del bumangués, que ya cumple más de una década de labores lejos de su ciudad natal.

Según afirma, del FGC diseñó su sillas, los paneles, la señalética del tren y el suelo. En este proyecto invirtió dos años y medio, cargados no solo de creatividad sino de todo tipo de anécdotas.

“Se trabaja solo, en medio de grandes grupos que aprueban o no lo que uno hace y de ‘vacas sagradas’ que se oponen a los proyectos solo porque son innovadores y porque no les gusta que uno cambie lo tradicional”, explica el diseñador industrial.

Carlos Andrés también encontró que las fiestas y las reuniones eran un espacio para hacer contactos. Fue así como un empresario español que trabaja para la Rolls Royce lo contactó y le propuso hacer parte del equipo de diseñadores que hoy día trabaja en la construcción del Airbus A350, aeronave que se caracteriza por tener una estructura conformada por materiales compuestos. Este trabajo lo trasladó a Madrid.

Completa año y medio de trabajo con la Rolls Royce. “Allí diseño piezas exteriores que hacen parte de la turbina de los aviones, fundamentales a la hora de medir a cuánta velocidad pasa el viento y la temperatura que alcanza esta parte del Airbus A350. Eso hace parte del control de calidad”, asegura el bumangués.

Carlos Andrés afirma que en un principio no entendía cuál era su trabajo, pues todo es secreto en la Rolls Royce durante la fabricación de aviones.

“Me decían cuál era la pieza que debía diseñar, pero nunca me decían para qué era. Además, la empresa tiene sedes en EEUU y Europa, pues una turbina la montan en sitios diferentes, para que ninguna se pueda copiar. Solo se sabe cuándo uno va a la empresa y le muestran dónde se ubicó el diseño que uno hizo”, explica el diseñador, quien hoy tiene a su cargo un grupo de cinco aprendices. 

Como muchos profesionales que se van de su tierra natal, asegura que algún día quisiera regresar.

Sin embargo, reconoce que en Colombia no existen empresas que le ofrezcan los empleos ni las garantías laborales que el ofrece Europa.

“El problema es que en Colombia no se diseña ni se fabrica, solo se ensambla. Igual sigo con lo mío. Mi sueño es llegar a la Fórmula 1 como diseñador”, concluye Carlos Andrés.

Para el Párkinson

‘Listenmee’, un aparato que envía señales auditivas al cerebro consciente e inconsciente y mejora la dificultad que presentan los pacientes de Párkinson al caminar, fue un invento en el que también participó Carlos Andrés Escalante, junto al neurocirujano bumangués William Contreras y el médico Jairo Espinosa.

El producto está disponible como unas gafas portátiles, diseñadas por Carlos Andrés, que permiten, además de la entrega de las señales auditivas, el uso de señales visuales guía, a través de un láser que indica al paciente la cercanía con el piso.

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Publicada por: XIOMARA K. MONTAÑEZ MONSALVE
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