Sábado 27 de Septiembre de 2014 - 02:48 PM

Pedaleando, atraviesa un continente de norte a sur

Bucaramanga fue una de las ciudades recorridas por Nicholas Gault, un inglés de 39 años que se propuso atravesar el continente americano en bicicleta. Lleva dos años en su travesía y espera llegar a La Patagonia en el 2015.

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Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL
Pedaleando, atraviesa un continente de norte a sur
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL
Pedaleando, atraviesa un continente de norte a sur
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
DIDIER NIÑO/VANGUARDIA LIBERAL
Pedaleando, atraviesa un continente de norte a sur
(Foto: DIDIER NIÑO/VANGUARDIA LIBERAL)

Esta semana pasó por Bucaramanga Nicholas Gault, también conocido como Nick, un inglés que desde hace dos años emprendió una aventura en bicicleta.
No tiene una ruta definida, pero sí un objetivo: recorrer pedaleando de norte a sur el continente americano.

Inició su travesía en julio de 2012 cuando desde Australia voló a Alaska y desde el punto más alto de ese estado, arrancó su trayecto.

Desde esa fecha ha recorrido Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica, Panamá, buena parte de Colombia y espera llegar el próximo año a la Patagonia en Argentina.

Y aunque su única experiencia en este tipo de travesías ha sido la de un viaje de dos semanas en Australia en bicicleta, esto no fue impedimento para Nick, quien durante su trayecto ha ido aprendiendo que lo único que se necesita para cumplir este tipo de retos son las ganas de hacerlo.

“Viajar en bicicleta siempre ha sido mi sueño y lo he querido vivir para sacar el mejor potencial de mi vida; además porque ha sido la forma que he escogido para aprender español”.

De dinero no habla, pero estima que gasta en promedio 10 dólares diarios. No pretende romper ningún récord en tiempo sino disfrutar de su viaje conociendo los mejores paisajes del continente y sorteando situaciones que jamás imaginó encontrar en el camino. Por eso escoge sus rutas por caminos entre las montañas y no sobre la carretera.

Carga el menor equipaje posible para hacer su viaje más práctico, además de darse cuenta de que se puede vivir con lo justo.

“Tengo una camiseta para montar la bici, dos para mis tiempos de descanso. Definitivamente cargo lo mínimo en ropa. Llevo conmigo la carpa, el saco de dormir y una colchoneta. Tengo también algunas herramientas, provisiones de comida y un fogón”

Eso lo lleva empacado en cuatro pequeños maletines que amarra a su bicicleta.

Momentos críticos

Una de las experiencias más riesgosas que tuvo que afrontar ocurrió en el día ocho de su aventura, estando en Alaska.

Estaba solo en el bosque. Era la media noche y de repente se encontró con un oso negro de más de dos metros de alto que le rompió la carpa donde dormía.

“Me fui hacia la vía y grité, pero el pueblo más cerca estaba a unos 160 metros. Cuando veo que el oso se va hacia donde está mi bici, corro hacia la carpa e intento interceptarlo para buscar el gas pimienta que cargaba y se lo esparzo para espantarlo”, cuenta Nick.

Después de ese episodio, empacó todo e intentó dormir al borde de la carretera, pero un nubarrón de mosquitos se lo impidió.

“Ese fue mi día ocho en mi aventura. Ahí uno ya puede desistir, pero no lo hice, apenas empezaba a acumular un número incontable de experiencias y todas, aunque riesgosas, han sido increíbles”.

En canoa de Panamá a Colombia

Hasta el momento Nick ha pedaleado 19 mil kilómetros. 400 kilómetros los ha recorrido en bus. Ha subido 25 volcanes en Centroamérica, ha atravesado desiertos,  ha soportado todos los climas desde temperaturas bajo cero hasta el sofocante calor de La Guajira y permanece con la misma ilusión de llegar al punto más al sur de Argentina .

“Al inicio fui rápido y casi no descansaba, pero cuando llegué a Guatemala no hablaba español y ya era hora de aprender. Entonces estuve seis semanas allí y recibía cada semana 25 horas de clases”.

Desde Guatemala recorrió todos los países de Centroamérica excepto Honduras hasta llegar a Panamá y  para cruzar a Colombia necesariamente tenía que hacerlo por mar, lo cual supuso una nueva aventura.

“Compré una canoa con un amigo y recorrimos 220 kilómetros a lo largo de la costa desde Carti hasta la frontera con Colombia. Es una de las cosas más duras que he hecho en este viaje”, dice Nick, quien asegura que solo dos personas antes que él han realizado ese trayecto en canoa.

Tardó 18 días en llegar a Colombia donde ha conocido principalmente la costa y el norte.  “Ya conozco Cartagena, La Guajira, Riohacha y por Valledupar bajé hasta llegar a Bucaramanga”.

Aunque Nick carga consigo algunos mapas, asegura que su principal brújula es la orientación que pide a las personas en cada lugar que llega. Sin embargo, señala que ha identificado que en Centroamérica se vive con mucho temor.

“Yo pido que me recomienden lugares y la gente le dice a uno que hay sitios muy bonitos pero que son peligrosos... asumo el reto de ir y encuentro que no hay tal peligro sino que la gente vive con mucho miedo”.

Ahora, pedaleando también con una colombiana, se propone atravesar el Cañón del Chicamocha, conocer los mejores paisajes de Santander y del país y seguir por suramérica hasta llegar a su objetivo: Argentina.

Los mejores recorridos que ha realizado

1. The Great Divide Mountain Bike Route en Estados Unidos.
2. Conocer decenas de volcanes en Centroamérica
3. Atravesar desde Panamá a Colombia remando en canoa.

 

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Publicada por: SONIA GAMBOA
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