Miércoles 10 de Diciembre de 2014 - 11:37 AM

Tres años luchando por impulsar el Skate en Bucaramanga

Aunque se trata de uno de los barrios más complejos de Bucaramanga, a diario varios niños y jóvenes se alejan de sus problemas para montar en tabla en el Parque Extremo. Skate, una disciplina que busca alejarlos de drogas y parches.

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Tres años luchando por impulsar el Skate en Bucaramanga

“Bueno muchachos, vamos a calentar para no tener lesiones cuando sean viejos. Después penduliamos y realizamos unos giros de 180 grados”, indica Óscar Piñeres, profesor de skateboarding del Instituto de la Juventud el Deporte y la Recreación de Bucaramanga, Inderbú, y fundador del movimiento ‘Skate por la vida’. Piñeres practica este deporte desde hace 15 años y hoy es un profesional en la disciplina.

Son las 8:30 de la mañana y al Parque Integral Metropolitano de Bucaramanga, conocido como ‘Parque Extremo’, llega directamente el sol que calienta el deprimido sector de San Martín, el barrio en donde se ubica este escenario deportivo, inaugurado en agosto pasado después de cuatro años de aplazamientos, sobrecostos y una lucha constante de los deportistas de la ciudad.

No importa el intenso calor que hace sudar más de la cuenta a los 10 niños, entre 8 y 16 años de edad, que se encuentran en el skatepark, y que empiezan a levantar sus tablas del pavimento y a realizar algunas de los trucos (movimientos con la tabla) que han practicado hasta por tres años.

“Skater no es el que se sube en una patineta, sino el que no se quiere bajar de ella”, expresa Piñeres, que desde los 18 años empezó a poner en práctica lo que veía en las películas norteamericanas.

Hoy, después de ocho años de lucha por escenarios deportivos adecuados para practicar tranquilamente el skateboarding, sin el riesgo de ser sacados por la Policía de parques o rechazados por las personas que los señalan de drogadictos y hasta vándalos, Óscar no solo puede montar su tabla, sino que desde hace tres años les enseña a niños, especialmente del barrio San Martín, como una oportunidad  de que el deporte sea una alternativa de vida.

“He recibido mucho rechazo. Un día me llegaron a decir, porque quería poner un skatepark en el patinódromo de Real de Minas, que meter el skate con el patinaje en línea era como mezclar el golf con el tejo”, cuenta, aún sorprendido, el skater profesional.

Luis Felipe Bocanegra, también profesor en ‘Skate por la vida’, y quien empezó a montar desde hace 10 años, afirma: “nos dicen que somos gamines, drogadictos, porque la gente no entiende que esto es un deporte que antes nos aleja de todo eso y distrae a los niños para que no tomen malos caminos. Hacer skate exige estar física y mentalmente muy bien, por lo que no se podría estar drogado para realizarlo”.

Desde el 2011, Óscar y demás skaters de la ciudad ingresaban sin permiso al skatepark, ante la demora de la Alcaldía de Bucaramanga de entregar el Parque Extremo, pues la pasión y compromiso con los niños no le permitía desistir de su propósito de formar campeones en este deporte.

“Ahora que tengo la oportunidad de enseñarle a estos niños, quiero no solo que aprendan a hacer los movimientos en una patineta, sino motivarlos a que sientan la alegría y libertad que da el deporte. Alejarlos un poco de los problemas que viven a diario”.

Obstáculos que no están en la pista

Durante los tres años que tiene el movimiento, sus profesores han tenido que lidiar con el clima, que cuando hace sol desgasta y cuando llueve muy fuerte inunda el parque, o como recientemente pasó; una avalancha destruyó algunas partes del escenario deportivo por lo que iba a ser, una vez más, cerrado. Pero Óscar y sus niños limpiaron el lugar para poder seguir practicando.


Pese a que en este parque se han invertido más de $8.092 millones, la pista de BMX está deteriorada, al igual que la de fútbol, la inseguridad es un problema constante y no hay mobiliario como canecas de basuras.


No obstante, hace cuatro meses el Inderbú tomó el control del Parque Extremo, hay seguridad privada y el instituto apoya oficialmente al movimiento, al que donó 40 tablas.

Para ingresar al lugar se debe hacer con los docentes de skateboarding o grupos deportivos asociados al instituto, en el horaris de 8 a.m a 12 p.m y de 2 p.m a 6 p.m; de lo contrario se corre el riesgo de ser atracado por los jóvenes consumidores de estupefacientes que visitan con frecuencia el parque.

“La seguridad es el mayor inconveniente y la ubicación del parque. Esto es alejado de todo. Generalmente este tipo de parques en las grandes capitales del mundo están en un sitio visible de la ciudad, pero acá se vuelve como una zona de tolerancia, en vez de ser una lugar para compartir y practicar el deporte entre amigos”, dice el profesor Piñeres.

Y es que para quienes no viven en el barrio San Martín, este sector de la ciudad solo es visible cuando se atraviesa por el viaducto García Rovira, que se alza imponente sobre el parque.

“Cuando se realizó este parque se hizo con una proyección social para ayudar al sector, para que diera vida para todos: para que hiciera pensar al señor que se va a tirar desesperado encima del puente; para los jóvenes que a diario se drogan o matan entre sí…”, cuenta Óscar.

Pero hubo un episodio que marcó y dio más sentido al movimiento ‘Skate por la vida’ y fue la muerte de Dany Alberto Ramírez de 29 años de edad, quien en la madrugada del 12 de mayo de 2012 fue encontrado en el Parque Extremo con 12 puñaladas y dos disparos en su cuerpo. Aún se desconoce quién lo hizo o por qué.

“Era un skater amigo y un día vino al parque y se encontró con lo que no debió encontrarse, con la muerte, cuando este sitio es para todo lo contrario”.
Este difícil episodio motivó a Óscar y a su compañero Luis Felipe a trabajar con más pasión con los niños del barrio, sin dinero y con unas cuantas tablas, para motivarlos a que sigan practicando el deporte.

De a poco se recoge el fruto

El grupo de skateboarding, tras superar día a día tantos obstáculos recibe la recompensa al ver sus niños campeones locales.

“Me parece muy bueno lo que hace el director del Inderbú, Ariel García porque desde hace 15 años que practico este deporte, ha sido el único que nos ha ayudado: él nos abre las ciclovía de la 27 los domingos y nos hace concursos durante todo el año”.

Jhon Alexis Trujillo Pérez, de 15 años, quien ocupó el segundo puesto en los intercolegiados y desde hace tres años practica con ‘Osquitar’, como le dice de cariño a su profesor, expresa: “lo que más me gusta del skateboarding es la satisfacción, la emoción de ir en cuatro ruedas a mucha velocidad”.

Su compañero de la misma edad, Gilber Stiven Barrera ha sido campeón local en varias oportunidades. Lleva el mismo tiempo entrenando y reconoce que lo que más le gusta es la adrenalina. “Mis papás me apoyan incondicionalmente. Este deporte nos aleja de otra clase de vicios. Montarse a la tabla es algo inexplicable”.

Pese a que esta disciplina es costosa por los elementos que necesita como la tabla que puede valer hasta $500 mil; la ropa holgada, gorra y vans (zapatos) que se consiguen desde $100 mil, para estos niños solo basta tener ganas, pues la ropa desgastada y los tenis rotos no son impedimento para intentar una y otra vez algunos de los trucos que ‘Osquitar’ les enseña.

“Mi gran sueño es que estos niños sigan el proceso como lo llevan, así no lleguen a ser skaters profesionales, que sean unas buenas personas. La idea es inculcarles no solo el deporte, sino los valores para alejarlos de las drogas y el alcohol”, concluye el profesor.

Trucos más importantes

* Ollies: Es el truco básico del skateboard, de él derivan casi todos los demás. Consiste en saltar con la tabla sin agarrarla con la mano.
* Grinds: consisten básicamente en saltar deslizándose sobre una superficie como un barandal o un bordo, manteniendo el equilibrio y evitando caerse.
* Flips:  consisten en hacer un salto y girar la tabla en distintas direcciones, de forma que cuando se está en el aire, el monopatín o skateboard no está en contacto con los pies.
* Flatlands: Los trucos de flatland son aquellos que se hacen sobre una superficie lisa y no necesitan mucho espacio.
* Lips:  Son los realizados en los bordes de las rampas.
* Grabs:  Son aquellos trucos que se realizan en el aire en los cuales sujetan  la tabla con las manos.
* Melon o sad: agarrando la tabla por la espalda.
* Nosegrab: agarrar  la tabla por el “nose”, o punta.
* Indy: agarrar la tabla por la mitad, frente al cuerpo.

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Publicada por: PAOLA PATIÑO
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