Lunes 05 de Enero de 2015 - 09:46 AM

Medio siglo de fiesta con ‘los Matachines’ de Floridablanca

Como el árbol de Navidad, el pesebre, la natilla o los buñuelos, los matachines se convirtieron en una tradición propia de la época de Navidad, que se extiende hasta el puente de reyes. Con ellos se recrean personajes pintorescos, artistas famosos y animales, con el fin de hacer reír.

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LAURA HERRERA / VANGUARDIA LIBERAL
Medio siglo de fiesta con ‘los Matachines’ de Floridablanca
(Foto: LAURA HERRERA / VANGUARDIA LIBERAL)
LAURA HERRERA / VANGUARDIA LIBERAL
Medio siglo de fiesta con ‘los Matachines’ de Floridablanca
(Foto: LAURA HERRERA / VANGUARDIA LIBERAL)

Más de medio siglo lleva la tradición de ‘los matachines’ en el barrio La Cumbre de Floridablanca, en donde el ya fallecido Antonio Reyes, proveniente de Boyacá, trajo la cultura de disfrazarse en diciembre y alegrar la Navidad de muchas personas. Ver imágenes de los 'matachines'.

Según cuenta Félix Arenales Morales, secretario de la Corporación Recreativa y Cultural Matachines de Santander, quien lleva 18 años haciendo parte de la tradición, desde que los pintorescos personajes llegaron a La Cumbre, se ha venido expandiendo en los diferentes barrios de Bucaramanga y su área metropolitana.

De acuerdo con Carlos Humberto Hernández, quien desde los 14 años se ha disfrazado de ‘matachín’ y hoy con 42 es tesorero de la corporación, la tradición surgió en la época en que los españoles colonizaron América. Los indígenas realizaban máscaras alusivas a sus dioses, como la luna o el sol, o de animales como las serpientes, pues creían que así recibían una fuerza especial para enfrentarse a sus colonizadores  y defender el oro que se llevaron los españoles.

La representación de seres mitológicos mediante disfraces de personas o animales divierte a los mayores y asusta a los más pequeños, que al verlos generalmente corren despavoridos, para evitar ser alcanzados por la “bomba” (parte de la indumentaria del ‘matachín’), que hace unos años se hacía de vejiga de vaca y que hoy es hecha de un material ecológico, que amenaza con un fuerte golpe si los alcanza y no le dan su “botín”.

“Esto ha venido de generación en generación. Así como al niño le gusta el fútbol, también admira y le causa atracción ‘los matachines’ y en alguna época de su vida se disfraza de ellos”, asegura con entusiasmo Arenales.

Así se realiza cada disfraz

Cada disfraz está compuesto por ropa hecha con retazos de telas coloridas; máscaras en fibra de vidrio o papel, según el presupuesto, y lo más importante de un ‘matachín’: los imponentes y escarchados gorros altos, que para los indígenas representaban el poder que tenían.  

“Los moldes de cada máscara son hechos en arcilla y después sacan la figura en papel o fibra de vidrio. Los artesanos de la corporación trabajan durante todo el año en cada detalle del traje”, expresa  Hernández.

Así mismo, aclara el secretario de la Corporación, no todos ‘los matachines’ que se ven en las calles son de la corporación, ya que los suyos están debidamente disfrazados y con un carné que los diferencia de las que según él son “malas copias” que solo quieren dinero y no diversión y cultura.

“Niños desde 7 años hasta adultos de 60 se inscriben cada año en la corporación para actuar formalmente como un ‘matachín’ y poder salir en las fechas que se programen a las calles de la ciudad a hacer piruetas, perseguir niños y recibir de las personas que quieran dinero. Lo único que deben hacer es pagar $20 mil por el año, alquilar o realizar su propio disfraz”, apunta Félix Arenales, encargado de  esta función.

La gran fiesta del ‘Matachín’

Los más de 300 matachines con los que cuenta la corporación son expuestos en una gran fiesta que se realiza generalmente, si el presupuesto lo permite, en el puente de reyes durante los tres días del fin de semana.

Esta celebración es el cierre de la temporada decembrina y se conoce popularmente como ‘La quema del ‘Matachín’’, por el despliegue de juegos pirotécnicos y la quema del carrancio, que este año le hará homenaje al gran Roberto Gómez Bolaños con sus múltiples personajes.

 “El próximo año (2015), aunque aún no hemos conseguido los $38 millones que cuesta la celebración, se realizará los días 10, 11 y 12 de enero. La gran fiesta del  ‘Matachín’ cada año trae hasta a 17 mil personas a La Cumbre”, narra Carlos Hernández.

De acuerdo con Félix Arenales, cada vez es más difícil llevar a cabo la fiesta, por el dinero que requiere, la cual financian principalmente empresas privadas, pues dice que la falta de pertenencia e identidad de los alcaldes, que mucha veces no son del municipio, hace que no se preste apoyo a la Corporación de Matachines

“Según el apoyo que tengamos, podemos realizar la fiesta durante dos o tres días. Además de la gran quema y desfile de ‘los matachines’, se realizan varias actividades culturales, una feria gastronómica y artesanal”, cuenta el tesorero de la corporación.

Finalmente, cada persona se pone su disfraz, se apropia del personaje y sale a las calles de la ciudad saludando con su característico lenguaje ‘rrurrurru’, esperando a quién se atreva a retarlo a través del canto: “matachín, pirulín debajo de la cama de traigo un botín”, para posteriormente salir corriendo y contagiarse de la alegría que cada año se apropia de niños y adultos, que luchan por preservar esta pintoresca tradición.

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Publicada por: PAOLA PATIÑO
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