Jueves 19 de Mayo de 2011 - 12:01 AM

¡Dele un nuevo sentido a su vida!

El aburrimiento crónico es una epidemia colombiana. ¡Créalo! muchas veces la gente no vive en un hogar feliz, sino en la casa del tedio. La clave no es ignorar los problemas, es enfrentarlos; pero dándole amor a todo lo que emprende.

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Todos, de alguna forma, tenemos una mala costumbre que nos gustaría cambiar.
¿Cuál es la suya?
Puede ser que toma demasiado, que es indisciplinado, que deja todo para lo último, en fin… esa respuesta sólo la tiene usted.
La verdad es que cambiar no es para nada fácil. Si no lo cree, pregúnteselo a cualquier alcohólico que lleve años intentando dejar de beber de manera infructuosa.
Sin embargo, más allá de lo difícil que sea, usted sabe muy dentro de su corazón que le es preciso cambiar para vivir en paz.
¡Pues bien! ha de saber que los malos hábitos quitan energía, pues hacen que uno se sienta fuera de control.
Aún así, la voluntad puede más que cualquier vicio. Todo lo que usted se proponga, lo podrá lograr.
Es cierto: romper una forma de hacer las cosas puede demandar uno, dos y hasta diez intentos; pero es con la serenidad que se logra la meta.
No se sabe de manera exacta por qué, pero nos gusta pensar de una forma negativa. En eso hemos ayudado mucho los periodistas, quienes de manera desafortunada  convertimos “lo malo” en noticia. Lo bueno poco se ve escrito en letras de molde.
De todas formas, analice este dato: una persona común y corriente tiene unos 8 mil pensamientos diarios. De ellos, 80% son negativos. Ese fue el resultado de un estudio hecho en varios países. Y la realidad nuestra no está muy lejos de esta cifra.
Quiere otro ejemplo: los colombianos encendemos muchas luces en diciembre y, de manera simultánea, convivimos con densas sombras en la mente y en el espíritu.
Olvidamos que la mente tiene magnetismo y atrae “lo bueno” o “lo malo” que pensamos. Es hora de cambiar para bien. Nos corresponde cultivar una actitud optimista ante la vida, más allá de que todo se nos esté yendo al piso.
Cambie su amargura por la decisión de ser feliz. Si analiza bien, la felicidad es algo que uno decide con anticipación.
El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende en cómo esté arreglado el lugar; depende en cómo yo arregle mi mente. Es una decisión que tomo cada mañana al levantarme.
 Estas son mis posibilidades:
Puedo pasarme el día en cama enumerando las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que ya no funcionan, o puedo levantarme de la cama y agradecer por las que sí funcionan.
Tenga presente que cada día es un regalo y “debe abrir” el de hoy. Y si quiere hacer de su mundo un mejor lugar, obsérvese a sí mismo y haga un cambio.

Encontrándole un nuevo sentido a su vida, usted cambia la actitud para sobrellevar los problemas.

Piense más en usted mismo
El hombre moderno y trabajador dice que el tiempo es oro y que tenemos que ser eficientes. Por eso nos empeñamos cada vez más en hacer bastantes cosas en menos tiempo; de tal forma que apenas vivimos las situaciones que llenan las estaciones de nuestra rutina. Sin embargo, en el acatamiento de esta filosofía nos olvidamos de dormir, de descansar y de pasar un buen rato en familia.
En cambio, sí convertimos nuestra agenda en una carrera desenfrenada de ocupaciones que, al final, nos deja extenuados.
Si usted vive con pasión todo lo que hace; si se relaja y aprende a ser buena gente; si practica la tolerancia, la gratitud y la paciencia; si escucha la voz de su corazón; y si elige hacer actividades que lo devuelvan a la vida, su tiempo se vuelve ameno.

Ejercicio
Cierre los ojos y responda con total sinceridad a las siguientes preguntas: ¿Qué quisiera agradecerles a sus padres? ¿Cómo agradecería a cada uno de los numerosos amigos que ha tenido durante su vida, de quienes ha recibido demostraciones generosas de amistad y de afecto? ¿A cuántos buenos maestros recuerda hoy, y qué cosas debería agradecerles por lo mucho que hicieron para su formación personal? ¿A cuántos de los humildes, generosos y pacientes servidores: la doméstica, el portero, el celador, el lustrabotas, que se han cruzado con usted en el camino de la vida y que le han ayudado de tantas formas, valdría la pena darles las gracias hoy? ¿Qué otra cosa vale la pena agradecerle a Dios?

El eco
La gente define a la palabra eco como la repetición de un sonido. ¡Eso es cierto! Sin embargo, el mejor sinónimo del eco es la realidad de nuestra vida. Tal como ocurre con el eco, se nos devuelve todo lo que decimos o hacemos. Porque nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si deseamos más amor en el mundo, debemos ofrecer amor; si deseamos felicidad, tenemos que hacer felices a los demás. Recuerde que la vida nos dará de regreso, de manera precisa, aquello que nosotros le hemos dado a la gente que nos rodea.

Inquietud
¿Por qué en vez de creer tanto en horóscopos, signos, cartas astrales y velas, no cree un poco más en sus capacidades? Si empieza por tener confianza en usted mismo, Dios le dará una “manita”.

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Publicada por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
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