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Domingo 15 de Abril de 2012 - 12:01 AM

Decepciones en la cama

Que la mujer se desnude y su cuerpo sea totalmente diferente al que se veía con ropa, un ‘striptease’ que parezca tan solo un mal baile, el hombre o la mujer con la tanga de cuero, el tamaño de algunas partes, entre otras situaciones, pueden convertirse para muchos en decepciones que, si son mal manejadas, arruinarán una relación por completo.

Para muchos, hablar de estragos en la intimidad está relacionado con un mal desempeño sexual.
Desempeño sexual mínimo puede ser para unos creer o idealizar a su pareja con una persona altamente erótica y encontrarse con un témpano de hielo. Puede imaginar por lo que ve a simple vista que esa mujer puede ser una “bomba sexual” y encontrarse con alguien frío y poco propositivo.
Para otros tiene que ver con la parte corporal. O el tamaño de los genitales, aunque ya se haya desmitificado que incida o no en una buena “faena”, o para otros, el simple aspecto físico, que sin ropa difiere mucho del que se veía desde el exterior.
Otros podrían llamar decepción en la intimidad a esas sorpresas no agradables que pueden evidenciar con alguien que aparenta un tipo de personalidad, pero debajo de las sábanas es otro. Por ejemplo el hombre que a simple vista es amoroso o la mujer delicada, que en la cama se convierte en dominador, nada caballero, brusco o la mujer que habla en tono fuerte, utiliza groserías y demás situaciones que usted nunca imaginó.
En algunos casos las decepciones también pueden ser de índole externo, quizá una tanga demasiado sugestiva que a usted no le cause ningún tipo de placer sino risas a carcajadas o un ‘striptease’ mal logrado.
¿Cómo manejaría cada una de las anteriores situaciones si llegaran a ocurrirle? Más de uno saldría despavorido, otros quizá disimularían, hay quienes perderían totalmente el deseo, producto de la risa, y hay quienes se ofenderían o se desenamorarían.
De llegar a ocurrirle, es importante que sepa actuar de la mejor manera posible. El no hacerlo de la manera correcta puede afectar incluso la autoestima del otro.

Preguntas y respuestas

Camilo Umaña
Médico Sexólogo
¿Qué incidencia puede tener en una relación sexual este tipo de situaciones ya mencionadas? En la intimidad de las parejas no solo se desnuda el cuerpo, se desnuda el alma. Aquellas situaciones peculiares que generan desagrado y rechazo hacen fracasar una relación sexual puntual o se genera como excusa para rechazar la relación de forma definitiva. Hay de todo en los relatos de las personas que terminan siendo parte de su anecdotario y que puede conformar el inicio de un temor hacia el desempeño sexual, en el caso de la persona sobre la que recae el rechazo. En ellos puede suscitarse un temor al desempeño por el hecho de haber sido víctima de una burla en el área sexual.
¿Hasta qué punto la risa puede afectar la autoestima de la otra persona en una situación tan íntima como es la sexualidad? El mayor impacto es que la relación se acabe y de ahí en adelante hay todo un abanico de probabilidades que se pueden citar: desde la impotencia en el hombre hasta la dispaurenia (sexo con dolor) en las mujeres, rechazo a nuevas actividades íntimas con dicha persona o generalización de no desear volver a tener ninguna actividad con alguien. De otro lado, si la persona no genera reacciones tan graves y de alta dimensión, entraría en un diálogo y si asume la “comicidad” expresada por su pareja hace las correcciones pertinentes y de las experiencias se aprende y se superan las dificultades.
¿De presentarse una situación así de incómoda, que genera risa o rechazo, cómo hablarlo? Con las palabras claras que definan las percepciones y sentimientos que pinten muy bien lo sucedido y sentido en dicho momento y en forma posterior. ¿Cuál es el momento preciso? En el momento que se presente si existe la capacidad de diálogo, pero si la situación se llena de elementos emocionales que puedan generar un conflicto agresivo mejor calmarse y buscar otro momento, otro día para conversarlo.A veces el diálogo por escrito mejora la capacidad de describir lo que se siente, y leer lo que se quiere comunicar y así arreglar estas dificultades. Se debe hablar siempre en términos claros y explícitos para que no exista confusión ni para que se interpreten cosas que no son.

¿Qué errores no cometer en esos casos?
A usted puede parecerle una situación demasiado jocosa pero no se olvide de la persona que tiene al frente.
Quizá esa persona es retraída y se está esforzando en impactar con un baile o atuendo, quizá a usted no le guste ese tipo de expresiones pero el hecho de soltar la carcajada puede afectar más de la cuenta.
Así que es bueno evitar este tipo de situaciones en la intimidad:
1. Las risas y peor aún carcajadas, que connotan burla por el otro.
2. Innovar justo en el primer encuentro sexual. ¿Para qué la tanga, el látigo o el ‘striptease’ si están viviendo la primera experiencia, se encuentran en etapa de exploración y aún no han caído en la monotonía como para dárselas de creativo?
3. Sobreactuar. Seguro la otra persona notará esa mala actuación y el encuentro será un desastre. Que todo nazca de la espontaneidad.
4. Tornarse agresivo o descalificar a una persona respecto a su intimidad. Esto puede ser el inicio de una separación de pareja.
5. Ser artificial de pies a cabeza. Muchas personas se llevan grandes sorpresas cuando notan que la persona que veían desde su parte exterior no se parece en nada a la persona en su desnudez. Evite tanta superficialidad. Incluso existen chistes crueles al respecto sobre mujeres que se ven despampanantes por fuera  porque tienen fajas, extensiones, pestañas postizas, lentes de contacto, y cantidad de elementos que las moldean. Pero esas mujeres, desencantarán a cualquiera desnudas. Esas son las que siempre piden que se apague la luz o que su pareja se encuentre en estado de embriaguez para que no note la realidad.

Hay que hablarlo
Imagínese que tras un encuentro sexual alguien se riera de su aparato genital, lo comparara o le pusiera apodos diminutos, o que ante un momento de impotencia sexual lo rotulara como mal amante. O que en el caso de ser mujer la catalogaran como frígida. Esas situaciones a nadie le gustaría experimentarlas, pues hay quienes llevados por el ego se sentirían poco hombres y otros, con una autoestima baja, darían pie a las frustraciones y a los complejos. Entonces, es importante que mida sus palabras, sepa decir las cosas como son, y entender que no todo se presta para chistes.
Será diferente para una persona a la que usted le tiene demasiada confianza porque llevan una relación a largo plazo y un plan de vida.
En ese caso, explicó el sexólogo Camilo Umaña, “se debe incluir el diálogo como esencia para solucionar los inconvenientes que se presenten. Eso implica poder hablar de la intimidad de la pareja y por ende los hechos que generen alguna observación, más si el comentario aporta al análisis de una relación en particular como incómoda” Eso generaría un espacio de construcción de fortalezas hacia el futuro, porque cada uno sabe qué es lo que le gusta y/o disgusta al otro, y sabiendo que genera dificultad se hacen los cambios pertinentes.

Publicada por: PAOLA BERNAL LEÓN
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