Martes 01 de Marzo de 2011 - 12:01 AM

Microorganismos fundamentales para la sostenibilidad y productividad agrícola

El proyecto regional desarrollado por el grupo de investigación en microbiología de la Universidad de Santander, Microbiota, adelanta desde hace tres años en los cultivos de palma aceitera de Puerto Wilches, la identificación de hongos benéficos que crecen dentro de las raíces de las plantas (micorrizas arbusculares).

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El estudio que cuenta con el apoyo del Instituto de investigación en Biotecnología de la Universidad Laval de Québec en Canadá, pretende señalar la importancia de los hongos nativos encontrados en los suelos palmeros de esta zona del país, destacando los que viven en simbiosis con las raíces que brindan protección a la planta contra enfermedades y le facilitan absorber eficientemente los nutrientes para su desarrollo.
A pesar de su diminuto tamaño, observable únicamente a través del microscopio, un sinnúmero de procesos en la biosfera dependen de esta diversidad de microorganismos, de ahí proviene la trascendencia de su preservación. Las malas prácticas agrícolas que los disminuyen o eliminan, alteran la calidad del suelo.
Santander posee gran parte de terrenos tropicales, que albergan altas concentraciones de iones de aluminio y Ph ácidos, dichas características generan consecuencias tóxicas, inhibición en el crecimiento de las raíces, para los cultivos  y disminución en la productividad.   El papel de los hongos benéficos en este proceso, es desintoxicar las plantas y disminuir los efectos nocivos de los iones.
Según Beatriz Elena Guerra Sierra, directora del proyecto y doctora en Biotecnología ambiental y agrícola, es interminable la lista de bondades que ofrecen los microorganismos del suelo, de manera que su uso y aplicaciones la  motivaron a realizar investigaciones hace  más de una década, iniciando con el estudio de la diversidad de  bacterias que promueven el crecimiento vegetal.
Los cultivos tropicales más estudiados a nivel regional son los de café, cacao, palma aceitera y cítricos, y hace dos años en aras de llevar esta experiencia a la práctica, se desarrolló un trabajo con el patrocinio de la empresa Bucaramanga emprendedora, Colciencias y el Sena, produciendo un paquete de transferencia con bacterias y hongos que sirvieran también para la palma aceitera. Poco después, la idea propició la creación de una organización a nivel local generadora de micorriza arbuscular y bacterias promotoras de crecimiento vegetal.
Guerra Sierra enfatiza en que los procesos investigativos no se detienen, y en Santander continúan los avances en materia de microorganismos y agricultura en suelos tropicales. El propósito primordial es la creación de un banco de referencia de germoplasma con hongos microrrízicos y bacterias funcionales del suelo, que sean útiles para agricultores, cooperativas y gremios del sector, contando con el apoyo de la Universidad de Santander, la Universidad Laval, la unidad de microscopia electrónica de la Universidad del Cauca y Copalcol.

Los microorganismos del suelo, (hongos y bacterias),

Sólo son observables al ojo humano cuando logran agruparse en  colonias, que pueden contener miles a millones de ellos. Estas colonias  crecen   en  sustancias de cultivo empleadas en los laboratorios, como los de la imagen. Las diferentes formas y colores que observamos de colonias estarían indicando la biodiversidad de estos microorganismos en una muestra de suelo. Se estima que sólo un 1% de las bacterias del suelo son cultivables, otros microorganismos benéficos como los hongos micorrízicos que viven en las raíces de las plantas, no se pueden cultivar en el laboratorio. Los métodos de identificación molecular han servido hoy día en la identificación de tales microorganismos.

El suelo

Presenta una dinámica especial,  pues constantemente  recibe materia orgánica (cualquier residuo vegetal o animal) e inorgánica (partículas minerales), siendo entonces un  ambiente favorable para el desarrollo de microorganismos. Sin embargo gran parte de estos microorganismos son aún desconocidos en nuestros suelos, lo que indica que hasta ahora está comenzando a descubrirse parte de esta biodiversidad y su utilidad en  la  sostenibilidad y productividad agrícola.

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Publicada por: ANA KATHERINE TORO
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