Inicio >> Vida y Estilo >> Revista Nueva

Comparta este artículo ›

Twitterfacebook
Sábado 07 de Julio de 2012 - 09:18 AM

Decoración al estilo oriental para Dummis

Decoración al estilo oriental para Dummis
Hoy le proponemos tener en su casa ambientes llenos de paz, de armonía y de simplicidad a través del estilo oriental. Una decoración exquisita que logra interpretar a un mismo tiempo, lo exótico, relajado y místico de esa milenaria cultura.

Lo mejor del estilo oriental, cuando hablamos de decoración, es que nos permite elegir uno de dos caminos. Primero, el de la opulencia, caracterizado por los muchos adornos, accesorios y muebles, acompañados del rojo en todas sus tonalidades y del dorado, que deslumbra en los espacios.
El otro sendero, más simple y puro, con su escaso y equilibrado mobiliario, sus tonos apacibles y la compañía serena del agua, de los inciensos y de las velas.

3 claves de seducción

La influencia de Oriente, en especial del minimalismo japonés, comenzó tímidamente en Occidente, cuando pusimos en la sala de la casa una delicada porcelana o un pequeño cuadro con motivos tan orientales como los pájaros y las ramas. Incluso nos atrevimos a separar dos espacios con una división elaborada en papel de arroz.
Más adelante, dimos otro gran paso: muebles de bambú y cortinas que semejaban los hermosos paneles de las estancias japonesas. No tendría que pasar mucho tiempo para que su influencia adquiriera enormes proporciones hasta convertirse en un verdadero boom: ese que ahora nos permite vestir de oriental toda nuestra casa.
Si se deja seducir por el minimalismo oriental, le contamos las tres exigencias de este estilo:
1-    La mayoría de los muebles deben ser muy bajos, casi pegados al piso.
2-    El espacio tiene que ser generosamente amplio. No está permitido tropezarse.
3-    No pueden faltar las transparencias, ya sea a través de lámparas de papel, biombos o paneles en las ventanas que reemplazan las cortinas y las persianas.

Los mandamientos del estilo oriental

1.    Nunca pondrás un elemento distinto a esta cultura milenaria. Todo deberá hacer un juego perfecto. Inciensos, murales, paneles, pequeñas fuentes de agua, velas y piedras formarán un conjunto armonioso que no podrá ser roto por un accesorio extraño.

2.    No olvidarás que las líneas sencillas, casi simples, son la clave en el estilo oriental. Misticismo, belleza y armonía debe respirar tu ambiente.

3.     Te asegurarás de no abrumar un solo espacio con demasiados elementos decorativos. Austeridad, mucha austeridad. Tres o cuatro serán suficientes, y mucho mejor si pertenecen a la misma “familia”. Por ejemplo, velas presentadas de diversas maneras, o un conjunto de jardines de arena, o varios recipientes de vidrio con hermosas piedras pulidas.

4.     Procurarás no usar materiales demasiado industrializados. Preferirás, en lugar de la cerámica, el cemento, el cristal y lo sintético, la madera natural, el papel y la piedra en pisos, cocinas, baños y puertas.


5.    Si vas a vestir tu casa completamente oriental, tendrás que poner, en lo posible, puertas corredizas elaboradas en madera liviana y papel.

6.    Tus ambientes orientales estarán siempre ordenados (para muchas personas, este estilo de decoración no es apto para familias con niños). Recordarás que en su versión minimalista, no acepta exageración en el número de muebles ni de accesorios ni de adornos.

7.    Nunca pintarás una pared o pondrás un mueble de color oscuro (como el wengue, por ejemplo, tan de moda hoy día).

8.    Recordarás que la iluminación es parte esencial de la propuesta oriental. Y que nunca debe ser fuerte o dirigida. Siempre pondrás las fuentes de luz escondidas o camufladas, de tal manera que esta salga difusa e indirecta.

9.    Dejarás, en lo posible, varias áreas vacías en cada ambiente. Pero si no resistes la tentación, solo pondrás un pequeño mueble de estilo oriental.

10.    Adquirirás muebles y accesorios de calidad. Recordarás una de las reglas de oro a la hora de decorar un espacio: “Si no tienes presupuesto para comprar elementos de durabilidad, calidad, y sobre todo de buen gusto… ¡mejor no pongas nada!”.

Su majestad, el color
Por supuesto, los colores que se relacionan a la perfección con lo oriental son aquellos que despiden tranquilidad, pureza… ¡y hasta espiritualidad!
Entonces, el clima relajante y armónico se logra con un color específico: el blanco total. Pero si cree que este es “demasiado”, puede recurrir a un amplio abanico de tonalidades neutras como el beige, el gris muy claro, el lavanda pálido, el lila suave y el crema.
Por supuesto, cualquier tipo de decoración necesita un destello de color para avivar la estancia. Y la oriental no es la excepción. Esta nos da permiso de disfrutar pequeños detalles de color. Un mueble discreto o un accesorio decorativo (un pequeño jarrón, por ejemplo) en rojo o en verde intenso con detalles ocres, bajo el concepto oriental, siempre es bienvenido.
Las telas rústicas con sus maravillosas y múltiples tonalidades también son una excelente opción.


Muebles, ¡muy bajos!
Además de las líneas rectas y del color natural de la madera del que están hechos, otra característica de este estilo es que los muebles son de tal sencillez (se puede hacer alguna excepción al poner en un pasillo o en el lobby un mueble tallado) y tan pegados al piso, que parecen flotar en el ambiente.
Las mesas tienen patas muy cortas, al igual que las camas, que en este caso son una versión adaptada y moderna del futón, el tradicional colchón japonés que se enrollaba con facilidad durante el día para darle a la habitación otro uso.
Hoy, el futón está elaborado en algodón ciento por ciento y descansa sobre una base de madera.
Las esteras, infaltables, como también lo son en las casas japonesas, donde reciben el nombre de tatami y están elaboradas con paja. En Occidente las hacen en materiales sintéticos, pero igual permiten  caminar descalzo con comodidad.
Los biombos terminan de dar el toque oriental y se ven divinos en la sala, el estudio y la habitación principal.
En síntesis, muebles muy bajos, que no tengan curvas, ni torneados en su diseño, y mucho mejor si conservan el color natural de la madera (¡por supuesto, prohibido un material distinto a la madera en el mobiliario!).


Los materiales se contrastan
La naturaleza juega un papel muy importante en este estilo. Y a través de los materiales podemos sacarle el mejor provecho, al contrastar dos tan disímiles como la madera (en especial el bambú) y la piedra.
También se ven el algodón y la seda en ropa de cama y cojines, el papel de arroz en los biombos, en los paneles (que reemplazan cortinas y persianas), en las puertas corredizas y en las lámparas.
Así mismo están permitidas algunas fibras naturales y telas rústicas en lino.


Luz: pura serenidad
¡Clave en un ambiente oriental! No se le vaya a ocurrir poner focos fuertes y dirigidos de luz. La filosofía de esta cultura nos enseña que la iluminación debe inspirar calma, placidez y equilibrio para disfrutar de un ambiente muy tranquilo.
Y una buena forma de lograrlo son las lámparas de papel. Actualmente el mercado especializado está lleno de múltiples propuestas, que van desde un solo color, hasta aquellas que muestran motivos orientales relacionados con la naturaleza e incluso caracteres de caligrafía.
De esta variedad de lámparas, prefiera las cuadradas, pues interpretan mejor la esencia de la filosofía oriental.
Si no le gustan las lámparas, tiene a la mano otra alternativa: esconda o camufle las fuentes de luz, de tal manera que esta caiga en forma indirecta sobre la estancia. ¡El efecto es divino!

No olvide los accesorios
A diferencia de otros estilos de decoración, los elementos decorativos en el oriental son imprescindibles para darle personalidad al ambiente. ¡Ojo! Con mucho equilibrio, que no se le vaya la mano. Le recordamos que la austeridad es parte de las exigencias.
Puede elegir entre pequeñas fuentes de agua, murales en los que delicadas ramas se deslizan suavemente por las paredes, cuadros de papel pintado a mano con motivos florales o de pájaros, jardines de arena o de piedras, plantas acuáticas y pebeteros (el aroma de los inciensos no puede faltar).
Si tiene patio, déjese seducir por las fuentes de agua, cuyo sonido le ayudará a relajarse en un ambiente de tranquilidad.
El mercado actual también está repleto de una infinita variedad de vinilos decorativos que se pueden colocar en las paredes tanto interiores como de los patios, y que muestran símbolos, caracteres caligráficos, mensajes y dibujos típicamente orientales. Esta es una buena y además económica opción.
También lo son los objetos elaborados en madera o en vidrio. Sin embargo, este último no puede llevar el protagonismo. Un solo jarrón en una estancia será suficiente para lograr el efecto deseado.
Un imprescindible: ¡las velas! Realmente este elemento decorativo se lleva bien con cualquier ambiente, pues no solo brinda un detalle cálido sino que aporta una luz “muy especial”.
En este caso, asegúrese de que las velas despidan aromas suaves y tranquilizadores. Los recipientes transparentes, llenos hasta la mitad con arena blanca y pulida, y sobre ella una vela, se ven lindos y son aceptados por la tendencia.
Como ya dijimos, las piedras (junto con la madera) son uno de los elementos decorativos esenciales en lo oriental.
Pueden verse en las paredes, pero también en floreros transparentes, en mini-jardines o en copas, acompañadas de flores de campo, muy sencillas.

Simplista, simplista
La opción de decorar al estilo oriental es una tendencia muy popular por estos días y los expertos en el tema están seguros de que pasará mucho tiempo para que sea desplazada por otra opción.
Para no desvirtuar el sentido original de esa propuesta, es necesario seguir reglas claras. Las más importantes: sus espacios vestidos de oriental deben ser muy simples (algunos incluso los califican de “simplistas”), tienen como protagonistas a los materiales y elementos de la naturaleza y la iluminación nunca debe ser directa.
Ahora sí, déjese seducir por la sencillez, la calidez y la filosofía de vida de Oriente.

Publicada por: Viena Ruiz
Tags ›
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.