Miércoles 07 de Noviembre de 2018 - 01:55 AM

Cuando ir a clases es todo un riesgo en Santander

Ir a estudiar debería ser una actividad que no genere riesgo para los alumnos, pero 32 sedes educativas de Santander son la excepción a esta regla. Vanguardia Liberal le presenta cuáles son los colegios con peor infraestructura del departamento.

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Archivo / VANGUARDIA LIBERAL
(Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

Durante dos años estudiantes del Colegio Agropecuario La Fortuna, en zona rural de Barrancabermeja, recibieron clases en contenedores, debido a que la estructura de la institución tiene riesgo de colapso y sólo algunas aulas de la primera planta están habilitadas.

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“Corremos riesgo en esas aulas. Los contenedores son muy pequeños. Estamos hacinados, muy seguido se va la luz. Son muy incómodos”, relató Darlin Correa, estudiante de La Fortuna.

Afortunadamente para ellos, la construcción de la nueva planta física, metros más adelante, está a punto de culminar, y podrán ser reubicados. Sin embargo, este caso no es el único en el Santander.

Fallas en tuberías, problemas con las redes eléctricas, goteras, cubiertas a punto de caerse, paredes o muros agrietados, son las principales fallas en algunas estructuras de las instituciones educativas oficiales del departamento.

De acuerdo con Mauricio Martínez, miembro del Sindicato de Educadores de Santander, la estructura más deficiente se encuentra en la zona rural y en los municipios más alejados.

De las 350 sedes educativas oficiales que operan en Santander, 32 sedes registran las fallas más críticas, es decir, el 9%.

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Algunas de estas fueron causadas por el invierno, o siniestros naturales como el caso de dos sedes rurales en Enciso en abril pasado. Otras se encuentran en zonas de alto riesgo como el colegio Nuestra Señora de La Paz en Betulia, donde estudian al lado de un pozo séptico. Otras, sufrieron el paso de los años sin ninguna intervención.

Vanguardia Liberal presenta algunos casos donde los estudiantes asisten a clase expuesto al riesgo.

En la mayoría de estos casos, la Secretaría de Educación Departamental y las municipales se han pronunciado. Algunas sedes se reconstruirán y otras no pueden ser intervenidas pues no son de propiedad de los municipios o la Gobernación.

En abandono: Villas de San Ignacio


Este colegio, ubicado en el barrio Bavaria II al Norte de Bucaramanga, ha tenido una larga historia. Una falla geológica provocó la separación en los muros y los pisos, por lo que la sede fue evacuada en 2013. Cerca de 970 estudiantes, que viven en el sector, tuvieron que reubicarse en otras instituciones. “Les queda muy lejos. Para llegar a tiempo, el transporte escolar los empieza a recoger a las 10 de la mañana, para llegar a mediodía a clases”, expresó Mauricio Jaimes Ayala, presidente de la JAC de Bavaria II. 

Aunque la actual administración le prometió a la comunidad la entrega del colegio, solo se ha cumplido con una de las tres fases de un muro de contención, entregado en marzo pasado. Desde entonces, las obras están suspendidas a la espera de un concepto técnico. “Algunos comentan que el terreno cedió nuevamente, pero oficialmente no se nos ha informado nada”, indicó Jaimes.

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Se cayó el muro: Colegio de la feria



Este colegio se levantó en un predio que no pertenece al Municipio. De acuerdo con Daniel Ojeda, rector de la institución, esta razón impide, por más de 40 años, no recibir recursos públicos. Tiene techos en malas condiciones y fallas eléctricas. Desde abril de este año se advirtió sobre el posible colapso de parte del muro de cerramiento, y hace casi un mes, a raíz de las lluvias, se derrumbó.

Aunque insistentemente la Secretaría de Educación de Bucaramanga ha aclarado que este muro no representa peligro para los estudiantes, actualmente el cerramiento de 20 metros es una lona verde. La Alcaldía de Bucaramanga evalúa levantar el muro de nuevo o reubicar a los estudiantes.  

Pendiente por demolición: Camacho Carreño


Muros agrietados, goteras y baterías sanitarias en malas condiciones son algunos de los problemas de esta sede. Tales son las condiciones de deterioro de esta institución oficial, que la Administración planea demolerla y volver a construirla.

Dichas obras iniciaban con la demolición de la estructura en abril pasado, tarea que a la fecha no ha sucedido. De acuerdo con Juan de Dios Ortega, rector de la Camacho Carreño, como plan de contingencia se adecuaron unas aulas en otra de las sedes de la Camacho.

Sin embargo, se está a la espera de la licencia de demolición que ya fue radicada según la Secretaría de Educación de Bucaramanga.

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El terreno cedió: Colegio de Florida


500 estudiantes corren riesgo en la sede A del Colegio Técnico Microempresarial de El Carmen, Floridablanca. Debido a las olas invernales, desde 2011 se sugiere la evacuación de los alumnos, pues el terreno cedió. “En el patio tenemos un muro que está a punto de colapsar. Lo tenemos aislado, pero el patio es pequeño, es difícil controlar a los estudiantes”, manifestó Alba Lucía Delgado, rectora. Frente a esta situación, la Alcaldía de Floridablanca avanza en la construcción de un megacolegio con recursos del Gobierno Nacional. Sin embargo, este proyecto sería una realidad solo hasta 2020. Mientras tanto, se debe buscar un lugar para reubicarlos. “La dificultad es que no encontramos un espacio adecuado”, destacó la rectora de la institución.

Tenían pico y placa: Colegio en El Carmen



La sede A del Colegio San Luis Gonzaga en el Carmen de Chucurí tiene grietas, goteras y tejas inestables. A raíz de estos daños, cerca de 180 estudiantes de secundaria fueron trasladados a otras instituciones y como no había cupo para todos los estudiantes, se estableció un tipo de ‘pico y placa estudiantil’, donde algunos grupos rotaban el ingreso a clase. Sin embargo, la Secretaría de Educación no avaló esta solución.

“Los jóvenes están hacinados en otras sedes, pero fue la única solución que nos brindaron. Ahora estamos interviniendo la sede con recursos propios”, dijo Benjamín Centeno, rector de la institución.

La Secretaría de Educación Departamental argumentó que el predio donde está construida esta sede pertenece a la Junta de Acción Comunal. Esta sería la razón por la cual no puede recibir recursos.

Sostienen un muro con palos: Sucre

Cerca de 300 estudiantes asisten a clases en una infraestructura que tiene riesgo de colapso en Sucre, Santander. Algunos muros de este colegio se sostienen gracias a palos y mallas instalados por la misma comunidad. Aunque parte de la zona ha sido aislada con cintas, “se les dice que se mantengan alejados de la zona, pero es muy difícil tener a los estudiantes fuera de peligro”, explicó Hugo Burgos, rector de la institución.

A la fecha, seis salones, donde había mayor riesgo, ya fueron reubicados a otras zonas, que según el rector, no tienen las condiciones óptimas para la enseñanza. Algunos grupos reciben clases en una cafetería. Mientras tanto, dos salones faltan por ser adecuados. “No se ha concretado ninguna solución a largo plazo. Cada día es peor, estamos en ola invernal y las grietas se han agrandado”, indicó el rector.

Muro aledaño cobró una vida: San Gil


Con parales de madera y láminas de zinc se hizo un cerramiento al bloque de aulas en riesgo en el colegio San Carlos de San Gil, para evitar que cerca de mil estudiantes tengan acceso a la zona.

Un muro de esta institución colindaba con el muro del Polideportivo San Martín, que se desplomó el pasado 26 de julio y cobró la vida de un pequeño de 8 años. Tras la tragedia, lo que quedaba del muro fue demolido. Los estudiantes fueron reubicados durante dos meses debido al riesgo que representaba gran parte de la estructura de uno de los bloques. Regresaron a la sede en octubre pasado. En esta institución, con el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa, la Secretaría de Educación Departamental estudia una solución definitiva a la infraestructura con fallas. Mientras tanto, se realiza un monitoreo topográfico.

Fallas eléctricas: Barrancabermeja


Fallas en el servicio de energía eléctrica, que producen cortos o que generan inconvenientes como estudiar sin luz o sin ventiladores, en un clima como el del Puerto Petrolero, son algunas de las incomodidades por las que tienen que pasar los estudiantes del Camilo Torres, Intecoba, Instituto Técnico Industrial, entre otros colegios oficiales, según reporta el SES.  Leonardo Mateus, rector del Camilo Torres, explicó que este tipo de problemas se evidencian porque la infraestructura es muy antigua, más de 40 años, y cuando fue construida no se tuvo en cuenta la instalación de transformadores, por ejemplo.

Estudiaban en contenedores: La Fortuna


Desde 2013, debido a un temblor, el Colegio Agropecuario de La Fortuna en Barrancabermeja tuvo una falla estructural. Desde entonces, la segunda planta de esta institución no está habilitada y solo se utilizan algunos salones del primer piso.

Para poder dar clases a los 389 alumnos, se instalaron varios contenedores, donde algunos grados reciben clases, mientras avanza la construcción de un nuevo plantel, metros más allá de la antigua sede.

De acuerdo con Antonio Gómez, rector de La Fortuna, la nueva sede se encuentra en su fase final y será entregada a finales de noviembre.

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Publicada por: HEIDY KATHERINE ESPINOSA BECERRA
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