viernes, 05 agosto 2022
domingo 03 de julio de 2022 - 12:00 AM

Patricio López, un investigador de ‘grandes ligas’ en Bucaramanga

La pasión por la ciencia ha marcado la vida del médico ecuatoriano Patricio López Jaramillo, hoy rector general de la UDES. Recientemente, la Sociedad Europea de Hipertensión le otorgó el premio Alberto Zanchetti, el más importante, porque reconoce su trayectoria como investigador en esta área durante toda una vida. Este Endocrinólogo, máster en Ciencias Biológicas y doctor en Farmacología, hace más de 20 años vive en Bucaramanga, desde donde compartió su experiencia como científico.

¿Qué lo motivó a definir su tema de investigación, en el que lleva trabajando 40 años?

Cuando era médico interno en la Maternidad Isidro Ayora de Quito recibía a muchas jóvenes embarazadas que llegaban de emergencia con la presión arterial muy alta, los pies hinchados, un alto porcentaje convulsionaba y la mortalidad ocasionada por la preeclamsia-eclampsia o hipertensión inducida por el embarazo era muy alta, tanto del feto como de la madre. Esta situación me impresionó mucho.

Cuando hice mis estudios de doctorado en Brasil, conocí un profesor que habló de la relación del consumo de alimentos ricos en calcio, como la leche y sus derivados, y el riesgo de presentar preeclampsia.

De regreso a Ecuador obtuvimos financiamiento e iniciamos una línea de investigación clínica que nos permitió demostrar que las ecuatorianas consumían muy bajas cantidades de calcio y que la suplementación con sales de calcio a las embarazadas disminuía significativamente la enfermedad hipertensiva, especialmente en las adolescentes.

Desde el laboratorio dirigido por Salvador Moncada, en Londres, donde se describió a la prostaciclina y al óxido nítrico, sustancias fundamentales para mantener los niveles de presión arterial y que recibieron en su momento el Premio Nobel de Medicina, demostramos que el calcio iónico es fundamental para la síntesis en el endotelio vascular de estas dos sustancias y que ese es el mecanismo por el cual la suplementación con calcio a las embarazadas disminuye la incidencia de preeclampsia y tiene un rol en la hipertensión en términos generales.

¿Por qué desarrolló su rol de investigador en Colombia?

Durante el gobierno de Jamil Mahuad en Ecuador que inició en 1998, una de las medidas económicas fue congelar las cuentas en dólares. Con el congelamiento de los fondos debimos suspender las actividades de investigación de la Unidad de Metabolismo Mineral de la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador, por lo que personalmente tenía dos opciones: prestar mis servicios de salud como endocrinólogo o moverme para otro lugar para continuar desarrollando investigación.

Postulé mi hoja de vida para una plaza en la Universidad de Harvard y al mismo tiempo me ofrecieron venir a Bucaramanga como Director Científico del Instituto Colombiano de Investigaciones Biomédicas. Pronto me di cuenta que la cuestión iba a funcionar muy bien acá, pues había un legítimo interés de las universidades santandereanas y de dos importantes hospitales de la ciudad para impulsar la generación de nuevo conocimiento en salud. Después de 23 años puedo decir que hice la mejor decisión de mi vida.

¿Qué pares de renombre internacional han sido determinantes en esta trayectoria?

Cuando tenía 15 años de edad el profesor de biología nos contó sobre el trabajo que hacía el ilustre endocrinólogo Rodrigo Fierro-Benítez con suplementación de yodo para prevenir los desórdenes frecuentes de cretinismo y bocio endémico. Ese ha sido el derrotero que marcó mi vida científica. Actualmente tengo la suerte de tener al Maestro Fierro-Benítez como mi amigo, después de haber sido su estudiante.

También debo mencionar al decano de la Facultad de Medicina de la época, Dr. Rodrigo Yépez, quien me dio las facilidades para hacer mis estudios de especialización, maestría y doctorado en la Universidad de Sao Pablo. Precisamente en Brasil trabajé con Sergio Ferreira, considerado el latinoamericano más importante en el área de la hipertensión.

Otro de mis grandes maestros es Salvador Moncada, él me acogió en Londres, me enseñó a pensar en grande y los conceptos de la investigación básica que han sido fundamentales para mi formación de clínico y de aprendiz de salud pública.

¿En términos puntuales, cuál ha sido el aporte de su trabajo de investigación a las comunidades?

Con los estudios Hope 3 y Hope 4 logramos establecer que un tratamiento estandarizado, en el que todos los pacientes hipertensos reciben un tratamiento similar suministrado en casa de forma gratuita a través de auxiliares de enfermería, quienes realizan el seguimiento sin necesidad de que el paciente se movilice al centro de salud, mejora en más del doble el adecuado control de la hipertensión arterial y disminuir en 40% la muerte cardiovascular y los infartos del corazón y los accidentes cerebrovasculares.

Con este modelo implementado en Bucaramanga, el paciente recibe toda la atención en casa, se evita el gasto de ir al centro de salud y sigue un tratamiento estandarizado de demostrada eficacia y seguridad. De esta forma, alcanzamos un control del 68% de los hipertensos mientras que en los municipios que siguieron el esquema de tratamiento usual del actual sistema de salud apenas llegó al 36%.

Recientemente usted recibió el premio Alberto Zanchetti, qué significa para usted y para la sociedad médica colombiana

Tiene mucha significación académica para el gremio médico Latinoamericano, pero también mucha significación afectiva en lo personal. Alberto Zanchetti es uno de los padres del tratamiento de la hipertensión y uno de los científicos más importantes que el mundo ha tenido en este campo.

Durante mi presidencia de la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión (LASH) estrechamos nuestra relación como colegas interesados en el tema del control de la hipertensión y realizamos muchos trabajos conjuntos, encontrando el Profesor Zanchetti el espacio para realizar sus enseñanzas en esta región.

El Alberto Zanchetti Life Achievement Award es un reconocimiento a mis 40 años de trayectoria científica, empezando por el calcio suministrado a las hipertensas embarazadas hasta llegar a la polipíldora y a las estrategias basadas en la comunidad para el manejo de la hipertensión.

Experiencia y reconocimiento

- Docente de la Universidad Central de Ecuador durante 25 años, antes de llegar a Colombia; también ha sido docente de la UIS.

- Ha desarrollado investigación clínica en el área cardiovascular en la FCV y en la Clínica Foscal.

En 2005 se vinculó a la Universidad de Santander, UDES. En 2011 la facultad de Salud creó el Instituto Masira y fue nombrado director científico. Este año fue designado como rector general de la UDES.

- Reconocimientos: La Sociedad Europea de Hipertensión lo seleccionó como miembro Honorario (2018), que es el mayor reconocimiento. Sólo 14 personas en el mundo han recibido esta distinción y es el único Latinoamericano en obtenerla.

Premio de la Sociedad Interamericana de Cardiología como Investigador Destacado en el área cardiovascular (2019).

La Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia le otorgó el premio Científico del Año, y la Asociación Colombiana de Endocrinología, la distinción como Mejor Investigador Senior.

La UDES le concedió el premio Rafael Serrano por ser el profesor más productivo en ciencia y tecnología.

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Amparo Forero Jiménez

Comunicadora social - periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Miembro de Vanguardia desde el año 2006 como editora comercial, se enfoca en temáticas de empresas e instituciones.

@amfojiz

Aforero@vanfusrdia.com

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