jueves, 29 julio 2021
martes 08 de junio de 2021 - 12:00 AM

Vacunarse es un paso, no significa haberle ganado la batalla al Covid-19

El comportamiento epidemiológico que tiene actualmente el territorio santandereano exige un mayor esfuerzo de cuidarse, esté o no inmunizado. Expertos aseguran que la vacunación no baja el pico de la pandemia, previene el siguiente.
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Si bien, en Santander, la vacunación avanza al ritmo que exige el Ministerio de Salud y Protección Social, las cifras de contagios y fallecimientos se mantienen en una escalada preocupante.

Lo anterior quiere decir que, de alguna manera las personas han bajado la guardia con las medidas de autoprotección, por lo que se exponen al virus, cuyas cepas, Alfa y Gamma, circulando en el departamento empiezan a alarmar por ser altamente contagiosas.

Pero a esto, hay que añadirle la liberación de medidas restrictivas y el porcentaje de personas priorizadas que, aunque se ha dicho que las vacunas son seguras y efectivas, se han negado a iniciar el proceso de inmunización.

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Vanguardia habló con Ruth Aralí Martínez Vega, médica, magister en Epidemiología, doctora en Ciencias de la Salud Pública con área de concentración en Enfermedades Infecciosas, actualmente docente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santander, para resolver algunos interrogantes que se acentúan con mitos frente a todo lo que enmarca la vacunación.

El Ministerio de Salud y Protección Social ha sido claro que mientras no se alcance la inmunidad de rebaño, vacunando al 70% de los colombianos, salir a la calle y estar en contacto con otras personas sin guardar las medidas de protección sigue siendo un riesgo. En ese sentido, se debe continuar con las medidas de distanciamiento físico, lavado de manos y uso de tapabocas.

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Esta cartera del orden nacional enfatiza en que el principal objetivo de la vacunación es prevenir la ocurrencia del COVID-19 y disminuir su gravedad y mortalidad, protegiendo especialmente a aquellos grupos más vulnerables. Por esta razón, en la primera fase del Plan Nacional de Vacunación se busca la reducción de la mortalidad específica y la incidencia de casos graves, a través de la priorización de los grupos poblacionales con mayor probabilidad de complicarse y morir.

Actualmente se avanza en la etapa 3 de esa primera fase que prioriza a docentes, directivos y personal educativo, Fuerzas Militares y Policía, Guardia Indígena y Cimarrona, así como personas entre 16 y 59 con comorbilidades.

Minsalud aclara que las vacunas contra el COVID-19 tienen el virus inactivado; por ende, no se inyecta el virus como sucede con otro tipo de vacunas. En estos casos lo que hace la vacuna es “despertar” o generar anticuerpos que permitan enfrentar el virus en caso de contagio.

Preguntas y respuestas

Las personas vacunadas con las dos dosis, ¿deben cuidarse como si no estuvieran inmunizadas?

SÍ. Las personas deben esperar al menos dos semanas o 15 días a partir de la aplicación de la segunda dosis para poder tener el efecto completo de protección que da la vacuna, entonces es muy importante que hasta no terminar ese periodo se sigan cuidando.

¿Quiere decir que las personas vacunadas se pueden infectar nuevamente de COVID-19?

Sí. Se podría tener menos síntomas o estar completamente asintomático. Por eso, la importancia de seguir cuidándose, porque podrían infectarse y transmitir el virus a otras personas.

Se están estudiando los porcentajes, pero sí es posible que ocurra infección y transmisión; por eso, precisamente, se recomienda que las personas sigan utilizando las medidas de protección hasta que haya un porcentaje muy alto de la población vacunada.

¿Al cuánto tiempo de recibir la segunda dosis se está completamente inmunizado?

A las dos semanas se tiene el efecto máximo que logra la vacuna. De todas formas, hay un porcentaje variable que puede enfermarse dependiendo de la vacuna aplicada.

¿Por qué entre más aumenta la población vacunada, más se baja la guardia?

Esto puede ocurrir porque las personas se confían, estamos acostumbrados a otro tipo de vacunas con las que se tiene mucha experiencia. Entonces la gente cree que cuando se vacuna no le va a dar la enfermedad, ni la infección. Sin embargo, en este caso es muy importante continuar con las medidas porque con estas vacunas tenemos muy pocos estudios sobre qué tanto tiempo van a lograr proteger a la población y por qué un porcentaje de los vacunados puede enfermarse.

¿Qué indicaciones deben seguir las personas que recibieron las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19?

Las personas deben esperar al menos dos semanas para que tengan el efecto completo de la vacuna. Es importante recordar que no todas las vacunas tienen la misma efectividad, por eso debemos seguir cuidándonos, ya que ninguna de las vacunas es 100% efectiva para evitar los casos graves de la enfermedad; sobre todo, en estos momentos, porque tenemos el pico más alto presentado en el área metropolitana de Bucaramanga, estamos con UCI al 100% y se está realizando Triage Ético.

Esto último significa que como no hay Unidades de Cuidados Intensivos disponibles para todos los casos que la requieren, el cuerpo médico tiene que priorizar a aquellos pacientes con mayor posibilidad de sobrevivir, usualmente son los más jóvenes sin comorbilidad.

¿Se puede contagiar una persona de COVID-19 con apenas una dosis aplicada? ¿Qué efectos genera esto? ¿Se puede complicar?

Si, incluso con las dos dosis aplicadas se puede contagiar porque la eficacia de las vacunas para contagio y enfermedad no es del 100%. Se puede llegar a complicar y también puede ser infecciosa para las personas que estén alrededor.

¿Hay riesgo de que una persona inmunizada muera por COVID-19?

Sí. Sigue existiendo el riesgo dependiendo de la vacuna, ya que la eficacia para evitar la muerte varía, es de alrededor del 80% para el caso de la Sinovac y de alrededor de 95% para la de Pfizer y AstraZeneca. Esto quiere decir que la probabilidad de morir por COVID-19 en las personas vacunadas disminuye entre un 80% y 95% comparado con las personas no vacunadas.

¿Por qué una persona vacunada puede infectarse, enfermarse y morir?

Son muchas causas. Una poco frecuente es la inadecuada manipulación de las vacunas. Además, con cualquier tipo de vacuna hay un porcentaje muy bajo de personas que no responden a ella, eso es poco frecuente, pero existe.

Aunque responda, es decir haga anticuerpos, puede no desarrollar una suficiente cantidad o calidad de anticuerpos. A veces las condiciones inmunosupresoras como algunas enfermedades de base, por ejemplo, afectan la inmunidad.

Además, se está estudiando el componente genético porque se ha visto que algunas personas se complican más que otras; por ejemplo, familiares que enferman gravemente.

Una persona que ya tuvo COVID-19, ¿en cuánto tiempo se puede vacunar?

La recomendación en Colombia es de tres meses o 90 días después de haber iniciado sintomatología porque en este tiempo las personas tienen anticuerpos muy altos, entonces van a estar protegidas. La idea es que como hay escasez de vacunas, entonces esas personas se vacunen después para darle prioridad a quienes no hayan estado infectadas.

¿Cuál es la frecuencia de contagio entre las personas vacunadas?

No es posible precisar. Depende de la vacuna y para poder saber esto se tendría que monitorear frecuentemente a la persona para detectar las infecciones, incluso las asintomáticas, lo cual es bastante complejo.

Justo se está estudiando qué tanto se bloquea la transmisión de la infección después de la vacunación.

¿Qué implicaciones tiene para una ciudad que las personas se nieguen a vacunarse por mitos o porque no está disponible la vacuna de la farmacéutica de su preferencia?

El efecto de la negación genera es que la persona no tenga la protección que da la vacuna para efectos graves, así sea la de menor protección es la de Sinovac (que tiene alrededor de 80% de eficacia para evitar la muerte por COVID-19). Si la persona no se vacuna no va a tener esa protección y en estos momentos es crucial cuando tenemos los servicios de salud colapsados.

No vacunarse es seguir mucho más expuesto y vulnerable al SARS-CoV-2.

¿La variante P.1 detectada por primera vez en Brasil ‘burla’ la inmunidad de las vacunas?

Está en estudio. Se ha visto que a nivel de laboratorio se reducen los títulos anticuerpos neutralizantes contra esta variante generados por la vacuna de Pfizer y de AstraZeneca. Esos son anticuerpos que se generan después de que le ponen la vacuna y que bloquean el virus.

Se ha encontrado una disminución de esas cantidades de anticuerpos neutralizantes, pero eso es a nivel de laboratorio, aún no está claro el efecto a nivel del individuo una vez se infecta con la variante P.1. Son dos cosas diferentes, una cosa es cuando uno mide en el laboratorio y otra cosa es cuando se mide en las personas.

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Efectos adversos a la vacunación

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, los reportes de los países que están vacunando, señalan que los efectos adversos son poco frecuentes, suelen ser leves y aparecen en forma inmediata.

La OMS define el efecto adverso a la vacunación como cualquier signo desfavorable o involuntario, hallazgo anormal de laboratorio, síntoma o enfermedad que siga a la vacunación. Pueden dividirse, según su severidad en leves, que son la mayor parte de las reacciones, y en graves, cuya incidencia es bastante predecible y sumamente baja.

En las leves no exigen tratamiento y no producen consecuencias a mediano y largo plazo, generalmente ocurren en las 48 horas posteriores a la inmunización y ceden espontáneamente en uno o dos días. En las graves se presenta con cualquier signo, síntoma, trastorno o síndrome después de la administración de una vacuna, que cause una incapacidad, discapacidad, ponga en riesgo la vida, requiera hospitalización u ocasione la muerte, o genere conglomerados de eventos graves.

El Ministerio de Salud y Protección Social, Invima y el Instituto Nacional de Salud en su primer informe trimestral de farmacovigilancia de las vacunas contra el COVID-19, indicaron que entre el 17 de febrero y 15 de mayo de 2021, en el país, menos del 0,07% de las personas vacunadas han reportado un evento adverso posterior a la vacunación.

El 89,8% de estos casos corresponden a eventos adversos leves, es decir, 4.581 de los casos, mientras que el 10,1% corresponden a casos graves, es decir, 517 casos. Otros 5 casos de eventos adversos están en proceso de clasificación.

Los síntomas más frecuentes son dolor de cabeza en un 15,3%, mareo en un 7,2%, malestar en un 5,7%, dolor muscular en un 5,5%, fiebre en un 4,7% y dolor en el sitio de la aplicación 3,6%.

En Santander se han reportado 14 eventos adversos posteriores a la vacunación.

Las personas que sospechen que presentan un evento adverso posterior a la vacunación contra el COVID-19 pueden reportarlo en https://primaryreporting.who-umc.org/Reporting/Reporter?OrganizationID=CO

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Ingrid Paola Albis Pérez

Periodista egresada de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro de Vanguardia desde 2010. Trabajó con Q’hubo Barrancabermeja en 2016 cubriendo temas judiciales. En la actualidad es reportera de la sección Área Metro, apoya en la elaboración de contenidos digitales y transmisiones en directo y es la encargada de la campaña ‘No te quedes callada, denuncia si fuiste agredida’ donde se manejan temas de violencia contra la mujer.

@PaolaAlbis

ialbis@vanguardia.com

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