jueves, 21 octubre 2021
jueves 14 de octubre de 2021 - 10:50 AM

Video: Pese a entrega de un deprimido, piden acelerar obras del intercambiador de Guatiguará

Si bien la comunidad aplaude que se haya puesto en funcionamiento el deprimido en sentido sur - norte del intercambiador de Guatiguará de Piedecuesta, critican que la obra continúe a medias. Comerciantes del sector advierten que se han visto gravemente perjudicados por el retraso.
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Pese a que el pasado lunes se entregó dicho tramo, que descongestiona el trayecto hacia Bucaramanga, la obra sigue inconclusa y sin una fecha precisa para la entrega en su totalidad. La mala planificación de la obra ha generado traumatismo en la movilidad, afectando a comerciantes y residentes del sector y a todos los que utilizan esta vía nacional.

Uno de ellos es Ludwing McCormick Sisa, vecino del sector quien teme que esta obra haya sido edificada con materiales de mala calidad, por lo que solicita a los órganos de control verificar el estado del intercambiador.

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"Por lo que puede observar, bajo la capa de cemento que aplicaron no hay suficiente varilla que dé soporte. Con el tiempo, se va a dañar porque es de mala calidad. No hay control de los entes municipales", advirtió.

Además, McCormick criticó el paso lento con que avanzan las obras, pues hace aproximadamente dos años se iniciaron las labores y por el momento se desconoce una fecha de entrega del intercambiador. "Le han hecho adiciones, pero realmente no se ven los avances. Nos hemos visto afectados por la gran congestión de vehículos, sobretodo en horas pico".

El ciudadano asegura que por ahora no se ha visto una mejora significativa en los tiempos de desplazamientos, pues la paralela oriental permanece cerrada mientras se le hace un mantenimiento, que se podría extender por 10 días, según lo informado por la Alcaldía de Piedecuesta.

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"Van a hacer la repavimentación, todo el tráfico está fluyendo por el deprimido. En el momento en que se produzca un accidente allí, ¿qué solución van a plantear para evacuar los vehículos?" indicó el piedecuestano.

Y es que en el caso hipotético de que algún vehículo se quede varado dentro del deprimido, tan solo estaría disponible un carril para todo el tránsito que se dirige hacia Bucaramanga. Por esta razón, es necesario que la reparación de la paralela se ejecute lo más rápido posible.

Afectación al comercio

La obra, que tiene nueve meses de retraso, ha perjudicado a comerciantes de la zona. Antonio Arévalo, quien labora en una veterinaria asegura que el cierre de la paralela ha generado malestar por las vueltas que hay que dar para entrar o salir del sector.

El joven relató que desde el inicio de la obra, hace dos años, la paralela recibía todo el tráfico vehicular. "Los clientes no se podían estacionar para poder venir a los locales. Desde que empezó la obra en general el comercio ha estado detenido. Afectó la comodidad de la gente. Por ejemplo, a muchas personas les es complicado traer una animal enfermo desde donde dejan el carro parqueado...".

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Otro inconveniente para quienes día a día trabajan en los alrededores de la obra es el ruido excesivo y la cantidad de polvo. "Cuando el tráfico pasaba por la paralela era terrible. Los vehículos pesados generaban mucho trancón y los camiones pitaban demasiado ruido. En cambio, hace tres días, antes de que comenzara el arreglo de la paralela y el deprimido fue habilitado, no se sentía el tráfico. Cuando todo esté listo va a mejorar el tránsito y el problema del ruido", dijo Arévalo.

Sandra Milena Jiménez trabaja comercializando colchones en uno de los locales del centro comercial ubicado a orilla de la paralela oriental. Cuenta que desde que se cerró la paralela el pasado martes, solo ha ingresado a su establecimiento una persona.

"Desde hace dos años venía bajando el flujo de gente y las ventas. Debido al polvo muchas veces tenemos que trabajar con la puerta cerrada, porque es mucha la contaminación y la mercancía se nos ensucia y a cada rato la empresa debe estar cambiando las exhibiciones. Esperamos que la Alcaldía agilice el arreglo de la paralela", comentó la mujer.

Ante la incertidumbre de cuándo finalizará la obra, muchas personas han optado por entregar los locales comerciales. Ahora, los letreros de negocios que se arriendan abundan allí. "Muy poquitos locales se encuentran abiertos", señaló Jiménez.

Alexander Pinto Arias, propietario de una tienda y restaurante, lamentó que desde hace tantos meses estén a la espera de la finalización de la obra. "A los comerciantes nos perjudicó demasiado. Con el cierra de la paralela no pasa ningún tipo de transporte. De un día a otro nos cerraron y dependemos de las ventas, que nos han bajado en un 80 % o 90 %".

"Nosotros pagamos arriendo, servicios, empleados... Estamos esperando a ver si alguien nos puede auxiliar o si se acerca alguien del gobierno o los contratistas... Uno puede decir que son personas inconscientes, que no se dan cuenta del daño y la incomodidad que están causando a los comerciantes", aseguró Pinto.

No obstante, el hombre reconoció que en las últimas semanas sí han acelerado el ritmo de trabajo. "Meses atrás eran muy mínimos los obreros que había", agregó.

¿Qué falta para finalizar el intercambiador?

En pasado 11 de octubre, la Alcaldía de Piedecuesta habilitó dicho deprimido ubicado en la autopista que sirve para conectar a la capital santandereana con la vía a Bogotá. Al respecto, el secretario de Infraestructura de Santander, Jaime René Rodríguez, manifestó que "sobre las 2:00 p.m. del pasado lunes se dio apertura a este tramo. Está apertura hace parte de uno de los hitos de la obra que permite mejorar la transitabilidad en la entrada de Piedecuesta". Ante las quejas, el funcionario anunció que "la próxima semana se tiene prevista la apertura de la paralela con su respectiva pavimentación, lo que mejorará aún más los tiempos de desplazamiento para quienes transitan por allí".

Además, el secretario de Infraestructura de Santander enfatizó en que "el contratista ha ido desarrollando esta obra con todas las especificaciones y dentro de los tiempos estipulados en la programación".

No obstante, el jefe de esta cartera aclaró que "sin embargo, luego de un estudio se determinó que esta obra está sin cierre financiero y requiere de un adicional de cerca de $20 mil millones para ser finalizada".

De conseguirse los recursos, la Gobernación de Santander estima que el intercambiador podría terminarse en cerca de seis meses.

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