lunes, 15 agosto 2022
lunes 13 de junio de 2022 - 9:09 AM

Concierto para delinquir y obstrucción a la justicia, los delitos que la Fiscalía investigará en ‘petrovideos’

Concierto para delinquir y obstrucción a la justicia son delitos que se podrían configurar en los llamados ‘petrovideos’, que serán investigados por la Fiscalía General de la Nación.

Así lo sostuvo el abogado penalista Julián Quintana, quien indicó que “se ve presuntamente un Pacto Histórico haciendo acuerdos para desacreditar mediáticamente, asesinar moralmente a sus contendores políticos y eso tiene relevancia penal”.

La afirmación está contenida en una de las notas que la revista Semana ha publicado, como uno de los tres medios a los que llegaron los vídeos que han generado cuestionamientos en torno a las prácticas políticas del candidato de esa coalición de izquierda y especialmente del senador Roy Barreras, uno de los alfiles de Gustavo Petro.

Según el jurista, en las piezas audiovisuales entregadas de forma anónima a la revista, como esta lo informó en su última edición, “se ve a un Pacto Histórico visitando cárceles para ofrecer beneficios de no extradición a cambio de votar, eso también es un delito de soborno al elector”.

Esa será una de las tareas que emprenderán entonces los investigadores de la Fiscalía cuando escuchen las cientos de horas de grabación de reuniones de la campaña presidencial de la izquierda, que se medirá en las urnas el próximo domingo con Rodolfo Hernández

El anuncio de la indagación fue hecho luego de que la entidad recibiera una denuncia, a través de la Unidad de Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral (URIEL), por parte de la organización Red de Veedurías de Colombia, en la cual solicita “se investiguen los denominados ‘petrovideos’ publicados en Semana.com, Caracol Radio y El Tiempo, en la que se busca determinar si se han transgredido o no normas de financiación de las campañas presidenciales y de las normas electorales”.

Según se ha indicado, la labor encomendada a la Fiscalía estará a cargo de un equipo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y de un fiscal de la Dirección Especializada contra la Corrupción.

“Como militante de la Colombia Humana, decido revelar una verdad

Frente a lo que ha pasado en estas elecciones; el límite moral debe caracterizarse por la necesidad de no degradar el debate ni condicionar la honestidad y la identidad política. Por esto, considero que es el momento de dar a conocer mi desacuerdo con una campaña que ha demostrado a toda costa que definitivamente el fin sí justifica los medios para llegar al poder (...)”, le dijo a Semana la fuente anónima que le envío el material, según explica el medio de comunicación.

Y agregó: “hoy, tal vez tarde, me doy cuenta de que se está hundiendo en el fango con tal de quitar del camino a sus contrincantes, sin importarle sus familias, su carrera política y hasta su dignidad y honra”.

Además de Barreras, quien el sábado pasado publicó un tuit anunciando que se aislaba “totalmente estos últimos días de campaña para no seguir siendo usado como flanco de ataque contra Gustavo Petro”, en algunos de los vídeos se puede ver al propio candidato; a su esposa Verónica Alcocer; a Alfonso Prada, jefe de debate de la campaña; a la electa senadora Clara López y a los actuales congresistas Armando Benedetti, Luis Fernando Velasco, Temístocles Ortega y Roosvelt Rodríguez.

Con respecto al contenido de las grabaciones entregadas por la fuente, es evidente que en ellas Sebastián Camilo Guanumen, estratega de Petro, confirma que desde la campaña presidencial del Pacto Histórico se diseñó un plan de propaganda negra para contrarrestar a opositores como Federico Gutiérrez, Sergio Fajardo y Alejandro Gaviria, quienes también aspiraron a ocupar la Casa de Nariño.

De hecho, en algunos de los apartes del plan para ‘acabar en redes a Gutiérrez, se le oye decir al asesor que “necesitamos empezar a infundir ciertos rumores y elementos que nos sirvan a nosotros en contra de ‘Fico’, así como nos lo están haciendo a nosotros”, haciendo especial énfasis en resaltar “sus relaciones con el narcotráfico, su mala gerencia en la Alcaldía y venderlo como una marioneta”

Para Barreras, “nuestra campaña está siendo chuzada e infiltrada ilegalmente. Por menos se cayó un gobierno y un partido de derecha en Watergate”.

Sin embargo, en sus declaraciones posteriores al estallido del escándalo no logró precisar por qué reconoció que desde el Pacto se contactó a narcotraficantes en cárcel de La Picota para proponer un plan de no extradición, pero que, ante el conocimiento de los medios de esa situación, debía ser la misma campaña la que tenía que “explotar” el tema.

Como se recordará, en abril pasado se conoció que Juan Fernando Petro, hermano del candidato, estuvo reunido con condenados en ese penal, conducta que luego también fue atribuida a la senadora electa Piedad Córdoba.

Lo cierto es que este episodio ha hecho recordar no solamente el Watergate, sino el de los narcocasetes, que derivaron luego en el Proceso 8000 (ver subnota).

Por lo pronto, el presidenciable ha acusado de las ‘chuzadas’ al propio Gobierno Nacional, ante lo que el ministro del Interior, Diego Palacios, respondió: “El candidato Petro, hace afirmaciones que el pueblo colombiano luego se da cuenta de que carecen de realidad. Ustedes lo vieron hacerle un anuncio al país irresponsable, temerario, de que las elecciones se iban a suspender. No se suspendieron, transcurrieron con normalidad.

Entonces, hay una tendencia clara de buscar responsabilidades ajenas a infiltraciones internas”.

Era el viernes 17 de junio de 1994. Ese día, muy temprano el entonces candidato a la Presidencia Andrés Pastrana Arango, segundo en la contienda con Ernesto Samper Pizano, ultimaba en un avión los detalles de una carta que le enviaría a su contrincante, proponiénddole que si alguno de los dos había financiado su campaña de manera ilegal, renunciara.

La misiva era el resultado de lo que el aspirante conservador había escuchado en la grabación de un casete, en el que los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del Cartel de Cali, con el periodista Alberto Giraldo, hablaban sobre la forma en la que habían entregaron millones de dólares a la campaña de Samper, a cambio de que, si ganaba el derecho a ocupar la Casa de Nariño, no siguiera adelante con el proceso de extradición que pretendía enviarlos a los Estados Unidos.

Ese triste episodio en la historia política de Colombia fue la que se conoció como los ‘narcocasetes’, en el cual se evidenció que hubo una alianza entre políticos y narcotraficantes, develada, según contó en 2013 el propio Pastrana, por el coronel de la Policía Carlos Barragán, quien trabajaba en el departamento de Inteligencia de esa institución y adelantaba seguimientos a los jefes del Cartel de Cali.

Barragán, en ese momento lo que hizo fue entregar una grabación que le habían ‘chuzado’ a los Rodríguez, gracias al trabajo conjunto que en contra de esa organización adelantaban la Policía Nacional y la DEA.

El analista político John Mario González recuerda, incluso, que esos ‘narcocasetes’, que se movieron, en cabeza del entonces presidente César Gaviria, no alcanzaron a tener un mayor impacto en los resultados que arrojaron las urnas, porque las grabaciones se revelaron solo dos o tres días antes de la segunda vuelta, que dio como ganador a Samper, cuyo mandato estuvo signado por el Proceso 8000, como se llamó la investigación que se abrió a raíz de los ‘narcocasetes?

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