viernes, 30 septiembre 2022
viernes 05 de agosto de 2022 - 8:25 AM

Primera mujer en implantar un corazón en niña de 11 años en Latinoamérica, es colombiana

La doctora Mendoza Crespo es la primera mujer en instalar un dispositivo artificial en Latinoamérica.

Dicen que cuando la fe se pierde siempre hay un ángel en el camino, y en ese ser de luz se convirtió la doctora Sara Mendoza Crespo para la niña de 11 años de edad, Sofía González Valencia.

La doctora Mendoza le devolvió la esperanza a Sofía, y de paso a su familia, al implantarle un corazón artificial que le permitiría corregir la miocarditis viral, una condición que dilata el corazón e impide el bombeo de sangre con normalidad y que aquejaba a Sofía desde que tenía siete meses de edad.

Con la misión de salvarle la vida a Sofía, la doctora Mendoza se convirtió en la primera mujer latinoamericana en realizar un trasplante artificial de este órgano. “Fue un gran reto porque el dispositivo está diseñado principalmente para adultos y tiene un tamaño estándar que debe entrar en el pecho de la niña. Es una situación que no es fácil de controlar porque no se sabe con exactitud con cuánto espacio contamos”, cuenta Mendoza.

La doctora, quien tiene formación como médica, cirujana general y cirujana cardiovascular de la Universidad Javeriana, indicó que nunca realizó el procedimiento quirúrgico pensando en que sería la primera mujer en Latinoamérica, pero siente felicidad porque considera que con esta operación se rompe la brecha en el campo quirúrgico entre hombres y mujeres.

“Un procedimiento de este estilo solo se puede hacer con el apoyo de un gran equipo. Esto fue un logro conjunto con las instrumentadoras, anestesiólogas, perfusionistas, todo el manejo de enfermería, nuestro especialista el doctor Salazar, el acompañamiento de la cirujana Diana Fajardo y el doctor Dr. Holger Buchholz, de Abbott, la casa fabricante del dispositivo, entre otras personas”, dice la especialista.

Así fue el proceso

Los últimos meses en la vida de Sofía fueron tortuosos y agobiantes. Cuenta su familia que desde octubre de 2021 empezó a sentir que el aire le faltaba y dolores estomacales que la doblegaban.

Durante sus primeros 11 años de vida estuvo controlada con medicamentos, pero su condición médica le deterioraba la salud, hasta que en mayo de 2022 fue remitida de Medellín, ciudad donde vive con sus padres, a la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Bucaramanga, Santander, donde confirmaron que su falla cardíaca era avanzada y necesitaba un nuevo corazón.

Pero no había tiempo para esperar donantes y un trasplante, por eso la mejor opción era instalar en su cuerpo el corazón artificial. La delicada operación se realiza en el ventrículo izquierdo, donde se implanta el dispositivo para que asuma la función de bombear la sangre oxigenada hacia la aorta y de alí, a todo el cuerpo de la pequeña Sofía.

“El HeartMate III tiene un rotor que levita magnéticamente y tiene la capacidad de bombear hasta 10 litros de sangre por minuto. Esto lo hace sin generar calor ni fricción y protegiendo las células sanguíneas”, explica el doctor. Leonardo Salazar Rojas, director del programa ECMO y Corazón Artificial de la FCV.

El 13 de junio, Sofía ingresaba al quirófano por siete horas. Antes de su ingreso, tuvo un encuentro con la doctora Mendoza para darse tranquilidad. “Quería conocerla, contarle lo que íbamos a hacer y sentir que ella aceptaba que yo sería su cirujana”, recuerda la médica cardiovascular.

La recuperación de Sofía ha sido exitosa. A su vida, y a la de su familia, ha vuelto la fe. Su madre, Ana Lucía Valencia, dice que ha vuelto a recuperar a su hija. “Ella se cansaba muy fácil y después de comer casi siempre vomitaba por la misma descompensación que le provocaba la falla cardíaca. Ahora, afortunadamente hemos ido superando todos esos síntomas y está regresando mi hija juguetona y traviesa”

Dicen que cuando la fe se pierde siempre hay un ángel en el camino, y en ese ser de luz se convirtió la doctora Sara Mendoza Crespo para la niña de 11 años de edad, Sofía González Valencia.

La doctora Mendoza le devolvió la esperanza a Sofía, y de paso a su familia, al implantarle un corazón artificial que le permitiría corregir la miocarditis viral, una condición que dilata el corazón e impide el bombeo de sangre con normalidad y que aquejaba a Sofía desde que tenía siete meses de edad.

Con la misión de salvarle la vida a Sofía, la doctora Mendoza se convirtió en la primera mujer latinoamericana en realizar un trasplante artificial de este órgano. “Fue un gran reto porque el dispositivo está diseñado principalmente para adultos y tiene un tamaño estándar que debe entrar en el pecho de la niña. Es una situación que no es fácil de controlar porque no se sabe con exactitud con cuánto espacio contamos”, cuenta Mendoza.

La doctora, quien tiene formación como médica, cirujana general y cirujana cardiovascular de la Universidad Javeriana, indicó que nunca realizó el procedimiento quirúrgico pensando en que sería la primera mujer en Latinoamérica, pero siente felicidad porque considera que con esta operación se rompe la brecha en el campo quirúrgico entre hombres y mujeres.

“Un procedimiento de este estilo solo se puede hacer con el apoyo de un gran equipo. Esto fue un logro conjunto con las instrumentadoras, anestesiólogas, perfusionistas, todo el manejo de enfermería, nuestro especialista el doctor Salazar, el acompañamiento de la cirujana Diana Fajardo y el doctor Dr. Holger Buchholz, de Abbott, la casa fabricante del dispositivo, entre otras personas”, dice la especialista.

Así fue el proceso

Los últimos meses en la vida de Sofía fueron tortuosos y agobiantes. Cuenta su familia que desde octubre de 2021 empezó a sentir que el aire le faltaba y dolores estomacales que la doblegaban.

Durante sus primeros 11 años de vida estuvo controlada con medicamentos, pero su condición médica le deterioraba la salud, hasta que en mayo de 2022 fue remitida de Medellín, ciudad donde vive con sus padres, a la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Bucaramanga, Santander, donde confirmaron que su falla cardíaca era avanzada y necesitaba un nuevo corazón.

Pero no había tiempo para esperar donantes y un trasplante, por eso la mejor opción era instalar en su cuerpo el corazón artificial. La delicada operación se realiza en el ventrículo izquierdo, donde se implanta el dispositivo para que asuma la función de bombear la sangre oxigenada hacia la aorta y de alí, a todo el cuerpo de la pequeña Sofía.

“El HeartMate III tiene un rotor que levita magnéticamente y tiene la capacidad de bombear hasta 10 litros de sangre por minuto. Esto lo hace sin generar calor ni fricción y protegiendo las células sanguíneas”, explica el doctor. Leonardo Salazar Rojas, director del programa ECMO y Corazón Artificial de la FCV.

El 13 de junio, Sofía ingresaba al quirófano por siete horas. Antes de su ingreso, tuvo un encuentro con la doctora Mendoza para darse tranquilidad. “Quería conocerla, contarle lo que íbamos a hacer y sentir que ella aceptaba que yo sería su cirujana”, recuerda la médica cardiovascular.

La recuperación de Sofía ha sido exitosa. A su vida, y a la de su familia, ha vuelto la fe. Su madre, Ana Lucía Valencia, dice que ha vuelto a recuperar a su hija. “Ella se cansaba muy fácil y después de comer casi siempre vomitaba por la misma descompensación que le provocaba la falla cardíaca. Ahora, afortunadamente hemos ido superando todos esos síntomas y está regresando mi hija juguetona y traviesa” .

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