lunes, 20 marzo 2023
miércoles 08 de febrero de 2023 - 12:00 AM

La historia detrás de la mascota del Atlético Bucaramanga

La icónica figura del club ‘Leopardo’ volvió al terreno de juego tras tres años de ausencia. Detrás de la máscara se encuentra una tradición familiar que ha rondado las calles de la ‘Ciudad Bonita’ y que espera seguir dejando un legado, generación tras generación.

Después de unos años sin contar con su mascota, el Atlético Bucaramanga recuperó al ‘Leopardo’, que sorprendió a los seguidores del club tras reaparecer el pasado domingo previo al encuentro frente al Junior de Barranquilla, en la presentación de Teófilo Gutiérrez como nuevo jugador del club.

Con un tono naranja, gafas y la camiseta del equipo, se hizo presente Jaime Escobar, quien le da vida al personaje que simboliza el amor que le tiene una familia entera al club de la ‘Ciudad bonita’.

¿Cómo nace esta tradición?

Todo empezó en el año de 1963, cuando Luis José Escobar con ayuda de su familia creó un traje que usaba previo a cada partido del Bucaramanga, este representaba a la escuadra ‘Auriverde’. Día tras día, su personaje se fue volviendo ‘famoso’, tanto así, que su compañía no podía faltar en los actos protocolares y en los camerinos del conjunto ‘amarillo’.

“Todo nació gracias a mi familia, los Escobar, mis padres y mis abuelos eran hinchas del Bucaramanga y en esa época con ellos se empezó a crear la idea de que el equipo tuviese una representación”, mencionó Jaime Escobar, actual portador de la mascota.

Diez años después, en 1973, Luis José dejó el traje en manos de Alberto Escobar, quien fue el portador del ‘felino’ durante seis años. En 1979, con la figura más formalizada, César Orlando Escobar fue el encargado de mantener viva la tradición, y posteriormente, en 1988, entregó esta responsabilidad a su hermano menor, Jaime Escobar.

25 años de cambios

Desde que Jaime Escobar asumió la misión de llevar la ‘piel del leopardo’, su figura ha tenido distintos cambios, como en 1990, cuando se implementó la máscara del traje.

“Desde que llevo conmigo el símbolo del ‘Leopardo’, he tenido la oportunidad de vivir miles de experiencias, unas no gratas como el descenso del equipo en 1994; otras llenas de alegría como cuando jugamos la Copa Libertadores en 1998, o cuando el equipo logró el ascenso a la primera división de fútbol en 2016”, relató Escobar.

Tanto para los seguidores del club como para los directivos, la mascota del conjunto se convirtió en un símbolo propio, por esta razón, en distintas oportunidades la entidad se ha encargado de diseñar el atuendo, uno de estos fue el inflable que resaltó por su gran altura, casi dos metros.

Una negativa a la historia

Después de muchos años, antes de la pandemia, por decisión de la Dimayor y en relación al canal oficial del Fútbol Profesional Colombiano, Win Sports, se prohibió que la mascota pudiera salir con el equipo, razón por la cual, el heredero de los hermanos Escobar no pudo continuar con su misión en el terreno de juego.

“El equipo se contactó conmigo y me comunicó que no podía seguir saliendo con los jugadores, por los derechos que existían y porque además fue orden directa de la Dimayor, el ente principal que rige al Fútbol Profesional Colombiano; fue un momento muy triste, pero igual, no podíamos hacer nada al respecto”, señaló Jaime.

A pesar de la negativa, el menor de los Escobar no dudó en seguir apoyando a su equipo del alma, año tras año, junto con su familia, quienes mantuvieron el amor por la escuadra más vivo que nunca.

“Todo esto ha sido una alegría inmensa, el volver a retomar algo que uno quiere y que realmente anhela, una gran noticia, así como la llegada del delantero barranquillero Teófilo Gutiérrez al club, y la victoria que se logró frente al Junior. Todo ha sido una inmensa sorpresa porque no me lo esperaba, todo ha sido un inmenso placer”, concluyó el animador.

La vuelta de la mascota del club fue posible gracias a la gestión de los directivos en cabeza del presidente Jaime Elías Quintero, quienes adelantaron distintos trámites con la Dimayor y lograron permitir la vuelta al Alfonso López del símbolo local.

“El sábado tuve la oportunidad de hablar con Jaime Elías, ese mismo día me notificaron que podía volver, quedé muy contento con la noticia”, expresó el hincha búcaro.

Escobar espera que la tradición perdure en la línea de su familia, y que la figura de la mascota siga siendo aceptada de la misma forma por los seguidores del Bucaramanga.

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