domingo, 29 noviembre 2020
miércoles 14 de octubre de 2020 - 8:27 AM

Pandemia da impulso hacia energías limpias

Actualmente hay nueve proyectos eólicos en Colombia que componen el 1% de la matriz energética del país. FOTO: Colprensa
Escuchar este artículo

La pandemia de COVID-19 cambió las dinámicas de consumo de energía en todo el mundo. Así lo afirma la Agencia Internacional de Energía (AIE), que presentó ayer cuatro posibles escenarios que exploran caminos para transitar más rápido hacia las llamadas energías limpias.

Entre sus proyecciones generales, la AIE prevé que este año la demanda de energía se reducirá un 5 %, las emisiones de CO2 un 7 % y la inversión en energía un 18 %. La reducción de los combustibles fósiles rebajará las emisiones de CO2 en 2,4 gigatoneladas, volviendo al nivel de hace una década. Lo que es positivo, si se tiene en cuenta que a menores emisiones menos contaminación, lo que también ayuda a frenar el aumento en la temperatura.

Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, aseguró que para el 2030 la era del crecimiento de la demanda del petróleo llegará a su fin, “pero sin un gran cambio en las políticas gubernamentales, no hay señales de un rápido declive. De acuerdo con las políticas actuales, un repunte económico global haría que pronto la demanda de petróleo volviera a los niveles anteriores a la crisis”, asunto que hay que tratar de evitar, para capitalizar las reducciones que se presentan durante la pandemia.

Un panorama ambicioso

Las energías renovables son clave en los cuatro escenarios planteados por la AIE, en especial la energía solar, que ahora es más barata que las plantas de energía de carbón o gas en la mayoría de países y ofrece algunos de los costos más bajos en electricidad nunca antes vistos. Es por esto que en la próxima década, las energías renovables podrían cubrir hasta el 80 % de la demanda de energía mundial, si se mantienen las políticas actuales.

Por otra parte, en este mismo escenario, la demanda recuperaría su nivel anterior a la crisis en el 2023. Sin embargo, en un escenario de recuperación retardada, en donde la pandemia sería más prolongada y tendría una depresión más profunda, esta se daría en el 2025.

Otro escenario es el de desarrollo sostenible, en donde se aumentan las políticas e inversiones para cumplir los objetivos de energía sostenible, si se cumpliera este panorama, el mundo podría llegar a ser cero emisiones de CO2 (lo ideal) en el 2070. Sin embargo, esto se podría lograr dos décadas antes, según las previsiones más ambiciosas.

Para lograrlo, la AIE afirma que se deben tomar acciones adicionales durante los próximos diez años, como lograr que las fuentes de energía bajas en emisiones proporcionen el 75 % de la electricidad mundial y asegurar que el 50 % de los carros vendidos sean eléctricos.

Nuevas alternativas

De acuerdo con el informe, el crecimiento económico se podría impulsar a través de la inversión en energías renovables para crear nuevos empleos y reducir las emisiones. Según la AIE, este enfoque solo lo han planteado la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá, Corea del Sur y Nueva Zelanda.

“Los gobiernos tienen la capacidad y la responsabilidad de tomar acciones decisivas para acelerar las transiciones de energía limpia y de alcanzar nuestros objetivos climáticos, incluidas las emisiones netas cero”, manifestó Birol.

La AIE hace énfasis en su Plan de Recuperación Sostenible, que con una inversión de un billón de dólares anuales entre 2021 y 2023 en redes eléctricas y electricidad con bajas emisiones podría lograr que 2019 fuera el año con el pico más alto de emisiones de CO2 de la historia. Para alcanzar los objetivos, la AIE también asegura que los esfuerzos se deben concentrar en cambiar la infraestructura energética, pues si continúa funcionando como lo viene haciendo, la temperatura global subiría 1,65 grados centígrados para 2050.

Una mirada local

El problema para Colombia si se acelera la transición hacia las energías renovables, de acuerdo con Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes, es que el Estado dejaría de percibir los ingresos de la industria petrolera, que en 2019 representaron el 4 % del PIB: “Respecto a la reducción en la demanda de carbón, hay departamentos que podrían entrar en crisis porque se afectarían las regalías de la minería y de eso dependen los presupuestos regionales”.

Sin embargo, también habría consecuencias positivas para el país, según Idi Amin Isaac-Millan, profesor investigador de la Universidad Pontificia Bolivariana: “Colombia ya tiene comprometidos proyectos importantísimos de energía renovable y esto nos pondría en sintonía con las directrices globales de sostenibilidad”.

Actualmente, de acuerdo con la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), en el país hay 294 proyectos para la generación de electricidad a partir de plantas solares, eólicas, biomasa y pequeñas centrales hidroeléctricas, distribuidos en 25 departamentos.

Isaac-Millan manifestó que el sector eléctrico del país está haciendo bien la tarea de diversificarse para producir energía renovable, por lo que la tarea de migrar hacia las energías limpias recae en otros sectores: “Para reducir los combustibles fósiles en el país, por ejemplo, se podría electrificar el transporte y desmontar gradualmente todos los sistemas de gas y transformarlos en estufas de inducción (que utiliza calor electromagnético)”.

La AIE afirma que si, finalmente, la pandemia ayuda o dificulta este cambio hacia las energías limpias, dependerá de cómo respondan los gobiernos a los desafíos actuales .

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.