viernes, 03 julio 2020
jueves 18 de junio de 2020 - 12:00 AM

Claves para sembrar la semilla de la felicidad

No busque nada afuera, todo lo que necesita para ser feliz está en su interior. Es solo cuestión de trabajar por los sueños y conquistarlos con perseverancia, paciencia y mucho amor.
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Lo esencial para alcanzar la verdadera felicidad radica en lo que se tiene dentro de sí, no afuera. Por eso, el valor de cada momento que viva estribará más en su contenido, que en su duración.

Hace muchos años alguien me recomendó que siguiera una singular estrategia que se resumía en disfrutar cada día como si fuera el último y, al mismo tiempo, tratar de planearlo como si no tuviese fin.

¿En qué consiste tal planteamiento?

Pues, que usted debe tener sueños, pero realizarlos con los ojos despiertos, en los instantes precisos y, sobre todo, con los pies en la tierra.

Eso se logra de muchas formas. ¿Cómo? No les dé importancia a cosas triviales; viva intensamente cada situación para no arrepentirse más tarde por no haberla aprovechado; y no permita que los días se le vayan como el agua entre los dedos.

Procure no complicarse con innecesarias rigideces o con normatividades obsoletas. Respete al máximo las ideas ajenas, sin que por ello deba abandonar las suyas.

Lo anterior implica abrir de par en par su mente. El optimismo que usted mismo siembre en su vida y que permita que lo invada, acrecentará su carisma y de la misma forma le dejará más perspectivas.

En este proceso usted requiere de una alimentación espiritual, que no necesariamente está atada a una religión específica.

No debe seguir postergando la realización de sus sueños de transformación y de desarrollo integral. No le conviene tampoco mantenerse estancado en sus dudas sobre cuándo es el momento propicio para dar el salto de su vida.

Se debe convencer de que la oportunidad es precisamente ahora, así le parezca que es un tanto arriesgado hacerlo ya.

Decida enfilar sus baterías y sus estrategias por una vía nueva y más luminosa de realización y, por ende, no tema de las acciones que deba tomar al respecto.

Tampoco permita que lo ahoguen los problemas que se le presenten; recuerde que ellos se llaman así precisamente porque siempre tienen salidas viables; y tanto usted como yo estamos en capacidad de solucionarlos.

Sea fiel a los dictados de su corazón, los de su intuición y los de su ser completo. Verá que con el tiempo se agradecerá mucho usted mismo por haber actuado de esta manera.

Demuestre toda su fortaleza y haga valer sus dotes de persona responsable y fiel a sus principios.

No importa con cuánta fuerza le critiquen, ni debe importarle si ninguna persona está de acuerdo con su manera de pensar o de obrar.

Si su corazón le toca a su puerta y le insiste en tomar ciertas decisiones, y su razón no le dice que sean contraproducentes, siga adelante sin pensarlo dos veces.

Las actuaciones rápidas y firmes son las llaves del éxito, pues a través de ellas se mejoran los aspectos más importantes de su existencia.

Ahora bien, si en el camino pierde algo, es evidente que la pérdida cambiará su entorno y, por tanto, deberá recomponerse o reinventarse.

Será esencial que se adapte a las nuevas condiciones, volviéndose a plantar y abonando la semilla, de manera que las raíces puedan germinar en confianza y esperanza.

Termino este texto reiterando lo que escribí al comienzo: lo esencial para la felicidad es lo que usted tiene en sí mismo y lo que es capaz de ofrecerles a sus semejantes.

Para ser feliz, sólo hacen falta dos cosas: cerrar los ojos para dejarse amar y abrir las manos para servir a los demás.

¡Dios lo bendiga!

EL CASO DE HOY

Claves para sembrar la semilla de la felicidad

Testimonio: “Tengo tantas preocupaciones que, al llegar por la noche, todo me atormenta a mi alrededor. Me acuesto a la cama y los pensamientos afloran y me exaspero más; de hecho hay noches en las que no logro conciliar el sueño. En el día me guardo todo, aunque paso días alterados, pues las angustias no dejan que tenga paz. Algunos amigos me dicen que no me preocupe y que deje que las cosas se me vayan resolviendo poco a poco. Espero que me regale uno de sus acertados consejos”.

Respuesta: Dicen que todo lo que ha permanecido callado durante el día, al final termina susurrándonos en el oído durante la noche. Y es que a esa hora, de manera desafortunada, le mente termina ‘nutriendo’ nuestras angustias y acelerando nuestros desánimos.

Refugiados en nuestros cuartos, regresan todos esos pequeños problemas y fastidios cotidianos que durante el día no tenían importancia y que, al parecer, cobran vigencia.

Le confieso que eso nos pasa a muchos; no obstante, hay que prestarle la debida atención para que esto no se convierta en un tema grave de insomnio y, por ende, en un problema de salud que alterará cada vez más su calidad de vida y su rendimiento diario.

¿Sabe algo? Es por los altos niveles de estrés al que está expuesto en la actualidad que su mente no deja de ‘darle vueltas y vueltas’.

Lo que le ocurre es que no ha logrado desconectarse de su rutina y continúa tratando de solucionar problemas o dificultades del día a día.

Yo también padecí de esta situación, pero después de muchos desvelos entendí que estaba buscando soluciones fuera de mí. A veces pensaba que lo único que podía hacer era esperar a que los problemas se me fueran resolviendo poco a poco, cuando lo que debía hacer era enfrentar mi realidad.

Entendí que tenía que detectar la razón de mi intranquilidad y tomar correctivos cuanto antes.

En su caso también le corresponde hallar los reales mensajes que la vida le está dando. Cada síntoma que experimenta y cada pensamiento recurrente que tiene está atado a una explicación o a una causa que lo origina.

¿Qué es lo que más le afecta de su cotidianidad? ¿Por qué tanta incertidumbre e insatisfacción? ¿Su mente anda prevenida por algo que le da miedo o presiente que algo malo le va a ocurrir?

Deje de sentirse enojado, asustado y ansioso aunque solo sea por unos minutos. Más de lo que Dios quiera no pasa.

Ojo: Lo que le sucede también puede ser una causa física, emocional o bioquímica. En el caso del insomnio podría ser un origen médico, como un problema a nivel hormonal. Si es así sería conveniente visitar un doctor o un especialista en el tema.

Sea como sea, será clave entrenar a su cuerpo para que baje de revoluciones y se relaje con una rutina previa a la hora de dormir.

Hablo de una especie de ‘higiene del sueño’, que incluya actividades que le den la orden a su cuerpo de que es hora de descansar, como acostarse a la misma hora todas las noches, desconectar todos los computadores y mantener la habitación oscura.

También incluye evitar ingerir tanto café u otros estimulantes durante varias horas antes de irse a dormir.

También es clave orar. La plegaria es un gran bálsamo. Hágame caso y verá que podrá salir adelante. Un abrazo.

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