sábado, 25 junio 2022
jueves 23 de junio de 2022 - 12:00 AM

Espiritualidad: No tiene caso quedarse navegando en el ayer

La realidad es que no es bueno quedarse anclado en lo que ya pasó, más allá de que lo vivido haya sido agradable.

Usted, yo y todos en general solemos recordar desde momentos buenos hasta malos a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, no sé porqué hay quienes tienen una increíble facilidad para estar todo el día reviviendo su pasado: se aferran tanto al ayer que se podría decir, de manera literal, que se quedaron anclados en él.

Recordar el pasado a toda hora y, peor aún, percibir lo vivido como un conjunto de recuerdos que trae añoranzas y evoca nostalgia no es del todo bueno.

Hacer eso es pernicioso para la mente y para la misma salud. Además, esos recuerdos suelen convertirse en las mejores armas para arruinarse el presente y para dejar de proyectar un mejor mañana.

Yo sé que la actitud hacia el pasado depende del color del cristal con que cada cual lo mire; no obstante, reitero en decir que no está bien navegar por lo que ya ocurrió, entre otras cosas, porque eso es historia.

Hay cosas que fueron bellas en sus momentos, hay otras que nos trajeron frustraciones. Sin embargo, para tratar de ser equilibrados, nos corresponde sobrellevar los recuerdos sin problemas y orientando nuestros pensamientos hacia el futuro, de tal forma que podamos transformar nuestro presente en el bello desafío de vivir con esperanzas, anhelos y sueños por un mejor mañana.

¿Es usted de los que no logra desprenderse de lo que ha vivido?

¡No hay nada a qué volver! Hay que cerrarle la ventana al ayer y ponerles punto final a esos recuerdos que lo llenan de nostalgia, tristeza y melancolía.

¡Pase la hoja! Si vuelve al pasado notará que ni siquiera usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Si un ser querido partió al cielo, hágale el duelo debido; pero recuerde que el que falleció fue él, no usted. ¡No pretenda enterrarse en vida con su recuerdo!

No quiero, con estas letras, ser duro con las personas que aún lloran sus muertos. Lo hago porque, por salud mental y sobre todo por amor a usted mismo, debe continuar con su vida.

Por favor, despréndase de lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable: ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir. Cuando usted vino llegó sin esos adhesivos.

Ser feliz debe ser una de sus prioridades y le corresponde mirar al frente. El ayer le dio la experiencia para lo que vive hoy y que le servirá para que tenga un futuro mejor.

No se amarre a los recuerdos, déjelos en donde deben estar: atrás. Todo lo que vive en esta vida tiene un por qué. No obstante, hay un pasado que ya se fue, pero al mismo tiempo hay un futuro que todavía es suyo.

REFLEXIONES CORTAS

Espiritualidad: No tiene caso quedarse navegando en el ayer

* Solemos tener la realidad, sea buena o mala, justo delante de nuestros ojos, pero no sabemos verla o simplemente tratamos de encubrirla. ¡Nos falta seriedad para enfrentarla! Lástima, porque una mente abierta y dispuesta a aceptar lo que venga nos ayuda a percibir las cosas tal y como ellas son.

* No se puede hacer nada para evitar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para proyectar lo que vendrá. ¡Enfóquese en ello! Además, cuando usted cambia el modo en que ve lo que le está ocurriendo o los problemas por los que está atravesando, la claridad llega a su corazón.

* Hay momentos en los que mira hacia atrás y no sabe exactamente qué sucedió; solo sabe que, desde que pasó, nada volvió a ser lo mismo. Por eso, no les tenga miedo a los cambios, ellos son motivaciones para avanzar con un poco más de sabiduría de acuerdo con los actos vividos.

LA PREGUNTA DEL DÍA

Espiritualidad: No tiene caso quedarse navegando en el ayer

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Soy demasiado ordenado y, por eso, me estreso mucho si veo algo al revés. También me enfado con todo el mundo cuando los planes se me tuercen y las cosas no salen como las programo. ¿Qué me aconseja para no salirme tanto de casillas?”

Respuesta: La idea de tener todo bajo control refleja algo más que una persona ordenada o disciplinada. Esta conducta, en realidad, dejar ver que usted teme que su vida fluya de una forma natural.

¿Qué le puedo aconsejar?

Que sea pragmático. Eso significa desarrollar planes flexibles, en lugar de tener tareas exactas e inamovibles.

La idea es que, dependiendo de las circunstancias, usted pueda ir ajustando la agenda a medida que se le presenten nuevas alternativas. Esto hará que no se frustre tanto cuando algo no le salga como usted lo tiene previsto.

Le corresponde, sí o sí, aprender a manejar la incertidumbre inherente a la vida y sobrellevar cada situación con el debido grado de adaptación.

Nadie dijo que sea una tarea fácil, pero puede llevar a cabo ciertas estrategias en su día a día para soltar el afán del control. Al fin y al cabo, se trata de fluir con la vida de una manera que al terminar la jornada tenga la satisfacción del disfrute y no de la angustia.

Cuando lo sobrepase la necesidad de controlar las cosas, pruebe con alguna técnica de relajación.

También intente hacer cosas nuevas y modifique su manera de hacer las cosas, pues es probable que con ese proceder le encuentre salidas a lo que está viviendo.

Sea realista y no se fije expectativas irrealizables; es decir, haga lo que le corresponda, pero sabiendo que no puede controlarlo todo. ¡Dios lo bendiga!

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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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