domingo, 03 julio 2022
domingo 15 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Reflexión dominical: ¡Encuéntrese con usted mismo y con Dios!

Hay muchos que atan sus propias manos con sus formas de actuar. Y no se amaran de manera específica con sogas o cadenas, lo hacen con acciones desenfocadas que los llevan a extraviarse cada día más.

A veces ni siquiera es culpa de ellos, lo que pasa es que se sienten presionados por todo lo que les rodea: no tienen tiempo para descansar, la plata no les alcanza y, en cierta medida, viven atosigados porque la sociedad casi que los obliga a demostrar lo que no son.

El ritmo trepidante de sus vidas, sin siquiera ellos notarlo, los aleja de su mundo interior y los hace olvidar que tienen cinco sentidos y que todos son importantes para reencontrar su propia alma.

¿Hace usted parte de esos hombres que viven atosigados por el día a día?

Debería tener claro que el secreto de la felicidad no radica en conseguir más, sino en desear menos. Además, mejorarse a sí mismo es una ‘empresa’ que suele dar excelentes resultados.

Le recomiendo simplificar su agenda. ¿Cómo? Podría empezar por ser usted mismo: siéntese a repasar su estilo de vida y descubra si esa forma de ser refleja su esencia.

Tómese unos momentos para imaginarse lo sencillo que sería si dejara de fingir y aprendiera a ser tal y como es; es decir, vivir de una forma menos complicada. En ese tiempo que se dé, escúchese a usted mismo.

No le estoy diciendo que se vaya a una montaña o que se aleje de su mundo; solo le planteo que por un instante aprenda a disfrutar del silencio porque, aunque no lo crea, la soledad y la calma, bien empleadas, sanan nuestra vida.

Claro que debe seguir con sus agendas, cumplir los horarios y los objetivos diarios, pero al mismo tiempo sea imaginativo para hacer y disfrutar cosas que nunca ha hecho.

Recuerde, en medio de sus quehaceres, que los pequeños acontecimientos cotidianos son los que conforman su vida. Darle importancia a cada acto emprendido, a cada movimiento realizado y a cada palabra pronunciada, le aportará ilusión y felicidad.

La propuesta es clara: debe dedicar un minuto de su agitado tiempo para pensar en su tranquilidad.

Hay otras tácticas más prácticas, pero no menos importantes, para no vivir amarrado. Usted podrá vivir bien si es capaz de amar y trabajar, sin pensar en quejarse.

Recobre su paz interior y confíe en que Dios le dará sabiduría, claridad y fortaleza para recomponer su estado de ánimo.

Dicho de una manera más directa: ¡Concéntrese en su vida! Viva a través de todos sus sentidos, aproveche el momento presente y deje de estar preocupado por el antes o el después.

También conéctese a Dios. Jamás olvide las posibilidades infinitas que nacen de la fe y utilice esa gracia que ha recibido.

Permita que la presencia del Señor se aloje en su corazón y le dé libertad a su alma. ¡Hágame caso y me cuenta cómo le va!

REFLEXIONES CORTAS

Reflexión dominical: ¡Encuéntrese con usted mismo y con Dios!

* La vida es la fiesta más grande, pero de usted depende si se levanta y la baila o si prefiere quedarse sentado viendo disfrutar a los demás. El tiempo que se aprovecha es el más importante. Sáqueles jugo a todas las oportunidades que se le presenten para ser feliz.

* El efecto de la sonrisa es tan poderoso que hace milagros en la salud, en las relaciones y en general en la vida misma. En las personas el arte de sonreír elimina barreras, frena agresividades y acaricia. Procure sonreír lo más que pueda, para que no desperdicie su paso por este mundo.

* Usted puede pedir cualquier cosa que esté en armonía con las normas divinas que Jesús enseñó en vida y que no le hacen daño a nadie. Y si lo que solicita lo hace con fe y tiene fuerza de voluntad y perseverancia, el Creador le responde a su debido momento.

* Ore y pídale perdón a Dios por todas las faltas que ha cometido. Dígale a Él que está arrepentido y que quieres su perdón por haberlo ofendido. Haga así la oración: “Dios, siento haberlo defraudado sobre lo que hecho con mi existencia. Por eso le pido misericordia e imploro su bendición”.

Reflexión dominical: ¡Encuéntrese con usted mismo y con Dios!

¡CUÉNTENOS SU CASO!

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Tengo muchos miedos y no soy capaz de mirar al frente porque veo todo mi horizonte lleno de niebla y de gigantescas nubes. No logro entender lo que estoy haciendo o no lo disfruto como antes, tanto que a veces me siento en el lugar equivocado por la mala vibra que percibo en el ambiente. No sé si es que mis metas caducaron o entré en una etapa de desdén. ¿Qué me aconsejaría? Le agradezco un consejo”.

Reflexión dominical: ¡Encuéntrese con usted mismo y con Dios!

Respuesta: Usted no me da mayores detalles, pero creo que debe escudriñar y detectar las causas que están provocando que sus miedos afloren y que su estado de ánimo esté tan decaído. Siempre hay cosas que puede hacer para encontrarse mejor y poder levantar la mirada y despejar su horizonte.

Es relativamente ‘normal’ que, estando tan ‘bajo de nota’, sienta que lo que hace no logra un perfecta comunión con lo que le rodea. Si hay mala vibra y si tiene claro que está en el lugar equivocado, es preciso tomar acciones para partir o para mejorar el entorno.

Sin embargo, reflexione bien. El hecho de ver su futuro difícil, no quiere decir que debe dejar todo tirado.

Esa nube gris y esa niebla que le tapan el horizonte, tal y como usted lo dice, se desvanecerán siempre y cuando enfrente sus miedos.

Si lo hace dará un paso crucial para arrebatarles a los temores el poder que hoy tienen sobre usted.

Tómese un tiempo prudencial para reflexionar sobre las metas diseñadas y analice si requieren de una reingeniería que pueda ser definida a corto, mediano y largo plazo.

Si les hace frente a sus angustias encontrará un nuevo mundo de posibilidades a su alcance y, lo mejor, podrá avanzar en sus proyectos.

¡No se preocupe más de la cuenta! Todo lo que le sucede lleva implícito un mensaje y cada cosa siempre hace parte de la tarea de vivir. Pídale a Dios sabiduría y serenidad. Amén.

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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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